La Ciudad elimina el Impuesto de Sellos para quienes pagan el mínimo en la tarjeta de crédito

La Ciudad de Buenos Aires eliminó un impuesto clave sobre financiamientos con tarjeta de crédito. Se trata del Impuesto de Sellos, que es del 1,2%. La medida beneficia directamente a quienes pagan el saldo mínimo y financian el resto del resumen.

El anuncio llegó desde la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP). La decisión modifica la estructura de costos para miles de usuarios que recurren al financiamiento mensual de sus consumos.

La eliminación del tributo fue aprobada en la Legislatura porteña con respaldo de distintos bloques políticos. El objetivo es reducir la carga fiscal sobre los contribuyentes que se encuentran en situación de recurrir al financiamiento de sus consumos a través de tarjetas de crédito.

Hasta ahora, este segmento de usuarios veía incrementado su costo total por la presencia del gravamen. Cada vez que financiaban el saldo, debían pagar un 1,2% adicional sobre el monto.

CÓMO ES EL BENEFICIO Y QUIÉNES PUEDEN ACCEDER

La exención se aplica de manera automática. Los usuarios no deben realizar ningún trámite para acceder al beneficio.

Según la comunicación oficial, “aquellos contribuyentes que paguen el saldo mínimo y financien el resto del resumen de la tarjeta de crédito ya no deberán abonar este tributo del 1,2%“. La frase marca un punto de inflexión en la modalidad de financiamiento de consumos cotidianos.

La disposición incluye a todos los resúmenes que correspondan a consumos en la jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires, sin distinción entre entidades emisoras ni tipos de tarjetas.

No se establecieron requisitos adicionales ni procedimientos de validación para los titulares alcanzados por la medida. La AGIP confirmó que la medida ya se encuentra vigente.

POR QUÉ LA CIUDAD ELIMINA ESTE IMPUESTO

El contexto de la decisión está marcado por una situación económica compleja. Muchas personas recurren a la financiación con tarjeta de crédito o enfrentan mayores dificultades para cumplir con los pagos en tiempo y forma.

La eliminación del impuesto genera un escenario donde las financiaciones tendrán un costo menor y el monto total a pagar se reduce. Esto otorga un margen financiero adicional a los usuarios.

El Impuesto de Sellos sobre el financiamiento con tarjeta de crédito funcionaba como un gravamen adicional para quienes no podían cancelar el total de sus consumos en el mes. Su presencia aumentaba el costo de financiar saldos.

Para muchos usuarios, esto generaba un círculo de endeudamiento creciente. Al eliminar esta carga, la administración porteña busca frenar ese efecto y otorgar mayor previsibilidad en los gastos financieros de los hogares.

El financiamiento de saldos con tarjeta se convirtió en una herramienta habitual para quienes buscan cumplir con sus obligaciones en un escenario de restricciones de liquidez. La política de alivio fiscal responde a esa realidad.