La Policía de la Ciudad detuvo en el barrio de Balvanera a cinco delincuentes peruanos, uno de ellos con condena a prisión en suspenso, por intentar engañar a un hombre de 75 años simulando ser mecánicos para cobrarle arreglos innecesarios en su auto.

Uno de los imputados, de 46 años, había sido condenado a dos años de prisión en suspenso por tentativa de estafa y había sido detenido a principios de julio del año pasado por una maniobra idéntica, de la que resultó víctima un hombre de 56 años.
Se trata de una modalidad delictiva que consiste en detener la marcha de vehículos indicando falsas fallas mecánicas para luego cobrar sumas de dinero por reparaciones innecesarias o apoderarse de pertenencias del interior del auto.
El procedimiento fue realizado por personal policial porteño, que observó movimientos sospechosos cerca de la esquina de General Urquiza y Venezuela. Allí dos hombres se encontraban en veredas opuestas haciéndose señas mientras un tercero hablaba por teléfono y vigilaba los alrededores.
Al ser identificados, los efectivos advirtieron que a pocos metros otros dos sospechosos, vestidos con mamelucos azules similares a los utilizados por mecánicos, manipulaban el auto del damnificado.
Luego, al notar la presencia de los agentes, los imputados intentaron guardar rápidamente las herramientas y retirarse del lugar, aunque fueron demorados de inmediato.
En ese momento, la víctima relató espontáneamente que había sido interceptada cuadras antes por los involucrados, quienes le señalaron presuntas averías en el auto mientras le mostraban piezas plásticas y metálicas que supuestamente pertenecían a una de sus ruedas, ofreciéndose luego para reparar el desperfecto.
Durante el procedimiento, se secuestraron herramientas, repuestos viejos y deteriorados utilizados para simular fallas mecánicas, cinco teléfonos celulares y tres mamelucos de trabajo.
Intervinieron el fiscal Carlos Donoso Castex y la jueza Fabiana Palmayini, quienes dispusieron la detención de los cinco imputados, de entre 23 y 48 años, por el delito de “tentativa de estafa en flagrancia” y el secuestro de todos los elementos vinculados a la causa.










