El dueño de Blender y Carajo se queda con el Canal de la Ciudad

El Gobierno de la Ciudad transfirió por cinco años el gerenciamiento del Canal de la Ciudad a Cale Group Media, compañía del empresario Augusto Marini, por un canon mensual inicial de 50 millones de pesos.

Marini es el responsable de los canales de streaming Blender y Carajo, donde este último tiene como socio a Daniel “Gordo Dan” Parisini, reconocido referente del espacio libertario.

La empresa tomará las riendas del Canal de la Ciudad en octubre. Hasta esa fecha, el Gobierno porteño decidirá el futuro de los cerca de 150 empleados que tiene la señal estatal, entre periodistas, técnicos y administrativos. Ya comenzaron las reuniones con el personal para comunicar el escenario que se avecina. A los empleados de planta permanente se les ofreció ser reubicados en otras áreas de la administración porteña, mientras que la mayoría del personal contratado no tendría asegurada su continuidad.

Por su parte, Cale Group anticipó que planea modificar la programación para darle mayor proyección al canal. “Vamos a comenzar de cero”, afirmaron. El proyecto incluye una orientación internacional, con cobertura de actividades culturales y de negocios en la Ciudad de Buenos Aires. Ya presentaron un proyecto de programación detallando los formatos previstos para cada franja horaria.

La empresa señaló que no trasladará contenidos de Blender y Carajo al Canal de la Ciudad, aunque sí aprovechará la estructura administrativa, legal y comercial de Cale Group para evitar duplicaciones.

Actualmente, el Canal de la Ciudad cuenta con unos 150 empleados y funciona como la señal televisiva oficial del Gobierno porteño. Fue inaugurado en 2003 como Ciudad Abierta y relanzado en 2016 bajo su denominación actual durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.

QUÉ PASARÁ CON LAS RADIOS DE LA CIUDAD

La licitación abarcó también un segundo renglón para el gerenciamiento de las radios públicas porteñas: La Once Diez (AM 1110) y La 2×4 (FM 92.7). Sin embargo, este Renglón 2 fue declarado desierto. Aun así, fuentes del Gobierno porteño confirmaron que insistirán en su intención de concesionar las radios públicas.

Este segmento presenta un componente regulatorio complejo, dado que las frecuencias del espectro radioeléctrico dependen del Estado nacional, a través del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), que se opuso desde un principio a este proceso impulsado por la Ciudad.

De este modo, el Canal de la Ciudad será el único medio público porteño que tendrá un operador privado antes de fin de año. La resolución aclara que se trata de una concesión y no de la venta del canal: la Ciudad mantiene la propiedad de la señal y sus activos, mientras Cale Group asumirá su gerenciamiento durante cinco años a cambio del canon estipulado.

MARINI CON PLANES PARA LA CIUDAD

La adjudicación marca un nuevo paso en la expansión de Augusto Marini en el sector audiovisual. Su empresa ya controla Blender y Carajo y ahora sumará una señal de televisión tradicional bajo su gestión.

Para este proyecto, Marini incorporó a Liliana Parodi, ex gerenta de Programación de Grupo América, quien lidera el equipo audiovisual de Cale Group y participó en el diseño de la propuesta presentada en la licitación.

Marini proviene del sector agroindustrial bonaerense, oriundo de General Las Heras. Su padre, Omar Marini, fundó en los años 90 Agroindustrias Baires, creada para la marca de alimentos para mascotas Kongo. La familia vendió la empresa en 2011 y, desde entonces, Augusto tomó el control de sus negocios familiares.

Con ese capital, diversificó inversiones en sectores como la energía y los medios. En 2015 lanzó Mon Ami, una línea premium de alimentos para mascotas elaborados con ingredientes aptos para consumo humano. También desarrolló proyectos en Misiones, con incursiones en salud mediante Alegramed, una plataforma de telemedicina, y en energía solar. Su actividad en la provincia estuvo vinculada a Carlos Rovira, hoy enfrentado al gobernador Hugo Passalacqua.

FLORES🚨Estafaba vecinos haciéndose pasar por operario de Edenor.