La Línea 60 comenzó a funcionar en 1931. Een sus inicios, ni siquiera llevaba ese número: se identificaba como línea 31. Fue fundada por tres socios Da Cruz, Capalbo y Delgado Varela. Desde el principio, se destacó por algo muy poco habitual para la época: ofrecer servicios con frecuencia las 24 horas y con choferes uniformados.

Los primeros servicios unían Plaza Constitución con el Canal San Fernando. Más adelante, la empresa fue creciendo al compás del desarrollo del norte del Gran Buenos Aires, una de las zonas de mayor expansión urbana y económica del área metropolitana. Esa ampliación convirtió a la Línea 60 en una de las más extensas y conocidas del sistema.
La historia de la Línea 60 está muy ligada a la propia historia del colectivo en Buenos Aires. En 1933 pasó a organizarse como una sociedad por componentes, un formato típico de muchas empresas de transporte de la época. Después, en 1934, obtuvo una concesión de la Provincia de Buenos Aires, ratificada en 1940, lo que le permitió consolidar su operación metropolitana.
Con el tiempo, la línea extendió su zona de influencia y sumó nuevos recorridos. Un momento importante en esa evolución llegó en noviembre de 1980, cuando comenzó a administrar recorridos de la extinta línea 38, que desde entonces se prestan con el número y los colores de la 60, aunque diferenciados por el indicador de ramal.
La Línea 60 une hoy distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires con el norte del conurbano bonaerense. Entre sus cabeceras y destinos más reconocibles figuran Barracas, Belgrano, Puente Saavedra, San Isidro, Rincón de Milberg, Belén de Escobar e Ingeniero Maschwitz.
Eso significa que no tiene un único recorrido, sino varios ramales que articulan zonas muy distintas del Área Metropolitana. Algunos servicios llegan hasta Tigre y otros continúan por corredores como Benavídez, Ruta 26 o Escobar. También existe un ramal que alcanza Tigre por la Autopista Panamericana y el Acceso Tigre.
La Línea 60 no es solo una línea de colectivos: es casi una marca cultural del transporte metropolitano. Su fama tiene que ver, primero, con su extensión. Durante décadas fue identificada como una de las líneas más largas y visibles del sistema, capaz de unir puntos muy alejados entre sí en un solo corredor.
Una de las curiosidades más llamativas es que ya en sus primeros años ofrecía algo muy avanzado para su tiempo: servicio continuo, frecuencia estable y personal uniformado. Eso le dio desde temprano una identidad diferenciada dentro del sistema de colectivos.
También llama la atención la cantidad de unidades en circulación: 312 unidades. Una cifra que ayuda a dimensionar el peso operativo de la empresa dentro del sistema metropolitano.










