El Parque Lezama con un nuevo espacio de sombra en su área de descanso

El Parque Lezama, ubicado en el barrio de San Telmo, incorporó un nuevo espacio de sombra en el sector de estar contiguo al patio de juegos. El área intervenida se encuentra en la intersección de las avenidas Martín García y Defensa, en cercanías de la estación Constitución y del Hospital General de Agudos Dr. Cosme Argerich, así como también del Museo Histórico Nacional.

El sector presentaba condiciones desfavorables para su uso, especialmente durante el verano, debido a la elevada exposición a los rayos UV a lo largo de gran parte del día. Esta situación dificultaba la permanencia de acompañantes y familias en el área vinculada al patio de juegos, reduciendo significativamente su utilización. En contraste, durante el invierno, la incidencia solar era limitada y concentrada en el horario del mediodía, producto de la sombra arrojada por el entorno urbano.

A partir de esta problemática, los vecinos reclamaban que no podían utilizar estos espacios en horarios de mayor radiación. La incorporación de sombra permitió mejorar las condiciones de confort térmico, mitigar el efecto de isla de calor a nivel peatonal y reducir la exposición directa al sol, sin afectar la ventilación natural del lugar.

La propuesta consistió en la instalación de un sistema de velas tensadas de arquitectura textil en el sector norte del parque. La estructura se resolvió mediante columnas de acero de sección redonda con acabado anticorrosivo en color gris antracita, que sostienen membranas de polietileno de alta densidad (HDPE) en tono arena. El conjunto se conformó por dos velas principales, cuya implantación contempló una cimentación distribuida en cinco apoyos: tres sobre superficie de césped y dos sobre áreas de hormigón y caucho.

El diseño integró los bancos existentes orientados hacia el patio de juegos y respetó el crecimiento de un ejemplar arbóreo joven presente en el sector, evitando interferencias. De esta manera, se logró una solución eficiente y de rápida implementación, complementaria al desarrollo natural del arbolado.

Como resultado, se recuperaron metros cuadrados de espacio público que se encontraban subutilizados, promoviendo su reapropiación por parte de niños, adultos y personas mayores. La incorporación de sombra extendió las horas de uso seguro y contribuyó a mejorar la calidad ambiental y la experiencia de permanencia en el parque.