Hay un tipo de visitante que elige Santa Clara del Mar por el pique. El fondo marino frente a esta ciudad del Partido de Mar Chiquita es arenoso, con poca tosca y aguas profundas que concentran crustáceos. Eso atrae corvinas. Muchas corvinas, de buen tamaño, y con ellas una variedad de especies que convierte a esta costa en uno de los pesqueros más completos de la provincia de Buenos Aires. Prepará la caña y los pasajes a Santa Clara del Mar, que acá te contamos todo lo demás.
Desde la costa hay varias opciones. Los espigones son el punto de partida más accesible y La Escollera del Morro es uno de los pesqueros clásicos. Desde la punta, se lanzan hacia el este y el sureste buscando profundidad, y el remanso que genera la estructura atrae pejerrey, burriqueta y variada nocturna. A unos 30 metros de ahí está el llamado Pozo de las Burriquetas, un sector específico que los pescadores locales conocen bien. Un poco más al sur, la Canaleta de los Chuchos es otro punto de referencia, usada frecuentemente en los concursos a pieza mayor.
La brótola se merece su párrafo aparte. En la costa del Partido de Mar Chiquita se captura durante los 365 días del año, tanto desde la orilla como embarcado. El equipo tiene que ser liviano, el pique es sutil y los ejemplares rondan entre 500 gramos y 1,2 kilos. Langostino y anchoa son las carnadas que mejor funcionan.
Para la corvina negra, el lugar clave es la boca de la albufera de Mar Chiquita, uno de los pocos puntos de toda la costa donde aparece esta especie. Es zona de piedra, hay enganche, y conviene reaccionar rápido al pique. La carnada más efectiva es langostino pelado, mejillones o cangrejo sin patas sujeto con bandita elástica.
La pesca embarcada es otro mundo. Las salidas son al amanecer, duran entre cuatro y cinco horas, y el radio de operación está entre los 2.000 y 2.500 metros de la costa, a una profundidad de 12 a 14 metros. En verano entran corvina rubia, salmón de mar, lenguado, mero, anchoa de banco y cazón. En invierno pescás pejerrey, besugo, palometa, chernias y gatuzo.
Santa Clara del Mar no tiene shoppings ni edificios altos. Tiene playa, espigones iluminados y un mar que da de comer bien, en cualquier mes del año.












