La Ciudad de Buenos Aires habilitó por primera vez la realización de pruebas en la vía pública con vehículos autónomos y robots terrestres de reparto. La medida establece un régimen de autorizaciones para que empresas y desarrolladores puedan realizar ensayos en calles, avenidas y otros espacios urbanos.

La normativa no implica una implementación masiva inmediata de estas tecnologías. Según el texto oficial, los permisos estarán limitados a pruebas experimentales y sujetos a requisitos técnicos, de seguridad y de control definidos por las autoridades porteñas.
CÓMO FUNCIONARÁN LAS PRIMERAS PRUEBAS
La resolución establece que únicamente podrán autorizarse ensayos de vehículos autónomos de “Nivel 4”, de acuerdo con la clasificación internacional SAE J3016. Este nivel permite que el vehículo opere de manera totalmente autónoma, aunque dentro de áreas determinadas o bajo condiciones específicas de funcionamiento.
La Secretaría de Transporte de la Ciudad tendrá la facultad de evaluar cada solicitud junto con las áreas competentes en materia de movilidad y seguridad vial. Los interesados deberán presentar documentación técnica y cumplir con los requisitos establecidos antes de obtener una autorización.
Además, los vehículos deberán contar con sistemas de registro de datos a bordo, seguros específicos y mecanismos que permitan supervisar el desempeño de los sistemas durante las pruebas.
LA SEGURIDAD, PRINCIPAL REQUISITO
La regulación pone especial énfasis en la protección de los usuarios del espacio público. El texto señala que deberá garantizarse la seguridad de peatones, ciclistas y personas con movilidad reducida durante todas las etapas de experimentación.
Las pruebas estarán limitadas a áreas y condiciones controladas, con el objetivo de evaluar el comportamiento de estas tecnologías en escenarios reales sin comprometer la seguridad vial.
La resolución sostiene que los vehículos autónomos representan una innovación con potencial para reducir la siniestralidad, optimizar la movilidad y disminuir la congestión del tránsito, aunque subraya la necesidad de avanzar de manera gradual mediante experiencias controladas.
SOBRE LOS ROBOTS DE REPARTO
Junto con los vehículos autónomos, la norma incorpora a los llamados drones terrestres autónomos o Dispositivos Automatizados de Entrega (ADD, por sus siglas en inglés). Se trata de robots compactos sobre ruedas capaces de desplazarse sin asistencia humana constante para realizar tareas específicas.
Entre los usos contemplados figuran el reparto de cargas livianas, tareas de limpieza y mantenimiento urbano, inspecciones e iniciativas de monitoreo en distintos entornos de la Ciudad.
Según la reglamentación, estos dispositivos podrán operar en veredas, parques, áreas industriales y corredores logísticos, siempre bajo los parámetros y autorizaciones correspondientes.












