La cuadrilla móvil del MOA (Monumentos y Obras de Arte) cumplió dos años. Se trata de un equipo que recorre la Ciudad para solucionar, en el mismo espacio público, daños que sufren los monumentos y esculturas. En lo que va del año, “la ambulancia” del MOA ya suma más de 60 intervenciones.

Su tarea es distinta a la que se realiza en el histórico taller ubicado en Plaza Sicilia, donde los profesionales del MOA llevan adelante restauraciones más complejas y de largo aliento. La cuadrilla trabaja en la calle, con intervenciones primarias y de menor escala: borrado de grafitis, pintura de bases o pátinas, limpiezas y restauraciones acotadas cuando la situación lo requiere. Además de asistir en traslados y emplazamientos de obras en el espacio público, son quienes brindan los “primeros auxilios” al rico patrimonio escultórico porteño.
“El MOA es el corazón del cuidado del patrimonio escultórico porteño. Pusimos en valor el taller que hace posible mantener y preservar las más de 2.400 obras de arte que tiene el espacio público. El paso del tiempo, el clima y también el vandalismo afectan estas piezas, y para eso necesitábamos un MOA renovado y moderno”, sostuvo el ministro de Espacio Público porteño Ignacio Baistrocchi.

CÓMO FUNCIONA LA CUADRILLA MÓVIL DEL MOA
Los integrantes de la cuadrilla están capacitados en procesos básicos de restauración. Cuentan con la habilidad necesaria para la utilización de materiales, maquinarias y herramientas específicas. El mandato, siempre, es respetar la integridad estética, histórica y material de los bienes culturales.

Antes de intervenir, se deja constancia escrita y fotográfica del estado de la obra y se realizan análisis preliminares que incluyen aspectos seguridad y estabilidad: estos estudios permiten identificar riesgos y garantizar la seguridad de terceros, y establecer cuáles serán los métodos y materiales a utilizar. Según el caso, también se evalúa la conveniencia de trasladar la pieza al taller del MOA, para su restauración más profunda.
Las acciones de la cuadrilla son reversibles, de modo que no comprometan futuras restauraciones. Y cuando se presentan imprevistos, se aplican principios metodológicos establecidos por organismos internacionales, como la Carta de Venecia, sobre la conservación y la restauración de monumentos y de conjuntos histórico-artísticos.

Las intervenciones se activan por relevamientos propios que realiza el MOA sobre las obras en el espacio público, pedidos de colaboración de otras áreas oficiales o reclamos de vecinos a través del 147, BA Colaborativa, las comunas porteñas o las redes sociales.
Recientemente, la cuadrilla intervino en decenas de obras: el Monumento a Rubén Darío; el monumento al Centinela de la Patria de Parque Centenario; la Loba Romana de Parque Lezama; el Cenotafio a los Caídos en Malvinas en Plaza San Martín; el busto de Rosario Vera Peñaloza; la Flor de Irupé; el Monumento a Belgrano; Monumento Quinquela Martín, Monumento Almirante Brown y el Canto al Trabajo, entre muchas otras. También realizó tareas en placas, mástiles, relieves y fuentes de distintos barrios.











