“En el Rotary nos une la vocación de ayudar al otro”

ENTREVISTA Esteban Carcavallo, presidente del Rotary Club de Buenos Aires, dialogó con SECCIÓN CIUDAD sobre los orígenes de la organización, su actividad actual y el rol de sus miembros.

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¿Qué es el Rotary International?

El Rotary Club de Buenos Aires se fundó en 1919 por una élite de empresarios, principalmente abogados, que siguieron el ejemplo que se inició en Chicago en 1906 con el Rotary International. Somos una organización no gubernamental que destina parte de su tiempo para ayudar, hacer el bien en materia social, educativa, artística, entre otras. En la Argentina hay varios Rotary, el de la Ciudad de Buenos Aires es el decano, el más antiguo de nuestro país. Ya 128 países tienen su Rotary y dentro de cada uno hay varios por estados o ciudades. Así contamos con casi 50 mil Rotary en todo el mundo.

No hay muchas organizaciones no gubernamentales en el mundo que sean centenarias y que tengan presencia nacional, en estados y ciudades.

Que conozca, solo la Cruz Roja. En Argentina el Rotary nace en paralelo al nacimiento de la Nación como país y de La Nación como diario, porque el primer presidente del Rotary de Buenos Aires fue Jorge Mitre, nieto de Bartolomé Mitre, fundador del centenario medio de noticias.

Hablabas de la ayuda que brindan en materia social, educativa, artística, entre otras. ¿Qué acciones puntualmente están realizando?

Estamos en varias colaboraciones. Algunas de ellas son donaciones para fortalecer el equipamiento médico de hospitales, en los cuales se destinan fondos de particulares. En educación tenemos distintos emprendimientos en marcha, entre ellos, la capacitación de profesores en todo lo relacionado con inteligencia artificial y nuevas tecnologías. También estamos desarrollando un proyecto para potabilizar el agua en zonas de nuestro país, como parte de Santiago del Estero, que no cuentan con ese recurso vital.

¿Cuántos socios tienen actualmente?

A nivel mundial llegamos a ser en un momento cerca de 2.100.000, ahora bajó a casi 1.500.000. En la Ciudad de Buenos Aires somos 235. La caída de la membresía se produjo en los últimos 40 años producto de transformaciones sociales y culturales, pero sobre todo por la aparición de varias organizaciones no gubernamentales que también realizan tareas similares a las nuestras.

Entre los socios se da el vínculo profesional y de amistad simultáneamente, ¿no?

Sí, somos una organización de amigos. Y es a través de esa amistad que se generan y promueven acciones solidarias. Todos los socios tenemos una afinidad en común que puede ser la música, el teatro, la náutica, la historia, etcétera. Pero principalmente nos une la vocación de ayudar al otro. No es solamente poner dinero con la cuota, sino también dedicar tiempo para los demás.

Los Rotary tienen una presencia fundamentalmente masculina y adulta. ¿Están trabajando para incorporar mujeres y jóvenes?

Desde hace tres años que en la Ciudad de Buenos Aires están ingresando muchas mujeres a nuestro Rotary. Es algo que promovemos para que ocurra. También queremos incorporar jóvenes pero cuesta un poco más. Es un problema que le sucede a todas la organizaciones, incluídos los Rotary, a nivel mundial. Los jóvenes hoy son nómades, no se afincan en un lugar, no quieren ataduras con un espacio y menos si deben abonar todos los meses una cuota.