La Plaza Mario Amaya, ubicada en Constitución 3670, en el barrio de Boedo, fue escenario de una intervención destinada a mejorar las condiciones de uso del canil y optimizar su funcionamiento diario. La obra se desarrolló sobre el sector que anteriormente presentaba una superficie de tierra, la cual generaba acumulación de barro y dificultades de circulación durante los días de lluvia o a causa del riego habitual.

La intervención contempló el reemplazo de ese sector por un nuevo solado intertrabado de carácter drenante, diseñado para garantizar una superficie transitable, resistente y de fácil mantenimiento. De esta manera, se buscó revertir los inconvenientes vinculados a la suciedad y al deterioro del espacio, favoreciendo mejores condiciones de higiene y uso para los vecinos y sus mascotas.

Como parte de la obra, el nuevo solado fue contenido mediante un murete de hormigón que, además, permitió conformar un cantero lineal entre su cara exterior y la reja municipal, aportando ordenamiento y delimitación al conjunto. Asimismo, se incorporaron desagües con rejilla tipo guardaganado conectados al cordón cuneta, con el objetivo de asegurar una adecuada evacuación de los excedentes pluviales.

La puesta en valor también incluyó la colocación de malla de metal desplegado en un tramo de la reja perimetral del canil, mejorando las condiciones de cerramiento y evitando posibles puntos de escape.












