El Gobierno porteño lanzó una licitación pública para la concesión de la de radio y televisión de la Ciudad. El proceso contempla la administración, gestión, operación y mantenimiento de El Canal de la Ciudad y de las emisoras AM 1110 Radio de la Ciudad y FM 92.7 La 2×4.

El jefe de Gobierno Jorge Macri explicó que “el objetivo de esta licitación es simple: dejar de financiar su operación con impuestos y pasar a un modelo con gestión e inversión privada. La empresa adjudicataria operará la radio y el canal, desarrollará su programación y deberá pagar un canon a la Ciudad”.
“No tiene sentido usar los recursos de los porteños para financiar lo que el sector privado puede hacer mejor y sin costarle un peso a los vecinos. El Estado tiene que enfocarse en sus verdaderas prioridades”, dijo.
Según detallaron desde la administración de Jorge Macri a SECCIÓN CIUDAD, “esta iniciativa busca garantizar una gestión profesional, moderna y eficiente de los medios públicos de la Ciudad, asegurando la continuidad de su función social y cultural”.
Afirmaron que las empresas adjudicatarias serán responsables de la totalidad de los aspectos técnicos, operativos y comerciales. Esto incluye la provisión de equipamiento, estudios y personal necesario para la operación, así como la gestión de la identidad institucional del Gobierno de la Ciudad y el cumplimiento de las normativas de seguridad, seguros y el pago de derechos de autor (SADAIC, AADI-CAPIF, entre otros).
El plazo de concesión será de cinco años a partir de la firma del acta de inicio de servicio. El monto base total estimado para los 60 meses es de 645.225.000 de pesos para la señal de televisión y 73.740.000 de pesos para las señales de radio.
QUÉ OBLIGACIONES TENDRÁ EL NUEVO CONCESIONARIO
La licitación exige garantizar un servicio de calidad, con estos puntos salientes:
Operación 24/7: ambas emisoras deberán transmitir las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Identidad cultural: la FM 92.7 (La 2×4) mantendrá su enfoque en el tango y la música popular argentina, cumpliendo con la Ley 228. Además, se deberá asegurar que al menos el 70% de la música emitida sea de origen nacional.
Infraestructura: el concesionario deberá proveer sus propios estudios dentro de la Ciudad, equipados con tecnología de punta, incluyendo consolas digitales, sistemas de automatización y transmisión con redundancia para evitar cortes.
Contenidos institucionales: la Ciudad se reservará el derecho de utilizar hasta un 30% de la programación semanal para contenidos institucionales y de interés público.
Además, como parte de la evolución tecnológica, la empresa ganadora podrá implementar plataformas de streaming y aplicaciones móviles con contenido a demanda, y herramientas de accesibilidad digital como subtitulado automático y transcripciones para personas con discapacidad.
La Dirección General de Concesiones y Permisos actuará como autoridad de aplicación y fiscalización contractual, mientras que la Secretaría de Medios ejercerá el control sobre la prestación del servicio y el cumplimiento de las exigencias técnicas.
Los oferentes deberán acreditar antecedentes empresariales en el sector de medios de comunicación y presentar planes de inversión detallados que aseguren la excelencia del servicio durante el quinquenio de concesión.











