Parque Chacabuco: Renuevan la plazoleta Avelino Gutiérrez

La Plazoleta Dr. Avelino Gutiérrez, ubicada en Emilio Mitre 800 entre Av. Eva Perón y Gregorio de Laferrere en Parque Chacabuco, fue puesta en valor a partir de un pedido conjunto de vecinos y entidades comunales.

El espacio, de pequeño porte y uso recreativo, funcionaba principalmente como zona de pausa y encuentro para peatones del barrio, con un tránsito moderado vinculado a la cercanía de la estación Emilio Mitre de la Línea E y a visitantes del Parque Chacabuco.

Al momento de la intervención, la plazoleta contaba con senderos de hormigón, algunos de ellos dañados —especialmente en el sector próximo a la calle Emilio Mitre—, bancos de hormigón y luminarias en buen estado de funcionamiento. La vegetación existente, compuesta por agapantos, colas de zorro, lazos de amor y tradescantias, presentaba un estado entre bueno y regular, mientras que los cestos de residuos se encontraban en condiciones adecuadas.

La cercanía con el Parque Chacabuco, uno de los pulmones verdes más importantes de la ciudad, así como con la estación de subte Emilio Mitre, el Taller Polvorín, dependencias públicas como AFIP y la Dirección de Tránsito, y la histórica Fuente de los Sapos, reforzaba la relevancia estratégica del lugar como punto de paso y encuentro.

Según detallaron desde el Gobierno porteño a SECCIÓN CIUDAD, la intervención tuvo como objetivo recuperar y revalorizar la plazoleta como un espacio público activo y seguro para el uso cotidiano. En ese marco, se reparó el sector de sendero peatonal deteriorado sobre la calle Emilio Mitre y se realizaron mejoras en los espacios verdes mediante trabajos de paisajismo, reacondicionamiento de áreas con césped, incorporación de nuevas especies vegetales y podas de ejemplares existentes. Asimismo, se realizaron ajustes y mejoras en el mobiliario urbano.

Una vez finalizados los trabajos, la Plazoleta Dr. Avelino Gutiérrez se consolidó como un espacio más accesible y seguro, que promovió la convivencia y fortaleció los lazos comunitarios. El entorno recuperado benefició especialmente a niños, niñas, adolescentes y personas mayores del barrio, así como a usuarios del transporte público y a la comunidad educativa y comercial de la zona, que volvieron a contar con un ámbito renovado para el encuentro y el esparcimiento al aire libre.