Por DANIEL RODEGHIERO @danielrodeghiero Director de Sección Ciudad y consultor en comunicación

La Ciudad de Buenos Aires es el epicentro de un debate histórico que cruza a trabajadores, PyMEs y al sistema judicial: el impacto de los juicios laborales y el reciente avance para transferir el fuero nacional del Trabajo a la órbita porteña.
Mientras el sector comercial de los barrios denuncia que los litigios desmedidos llevan a la quiebra a los emprendedores, desde los gremios y agrupaciones de abogados advierten que los cambios de jurisdicción buscan licuar derechos y reducir el cobro de indemnizaciones.
EL MAPA DE LA LITIGIOSIDAD EN LA CIUDAD
A nivel nacional, de 2003 a hoy, la cantidad de juicios laborales se multiplicó por 44. En la Ciudad de Buenos Aires, el año 2024 cerró con 125.842 nuevos juicios laborales vinculados exclusivamente a Riesgos del Trabajo (un aumento del 7% interanual). Sin embargo, el dato que enciende las alarmas en el sector empresarial porteño es la proyección para 2025, que estima un salto por encima de las 132.000 demandas, superando el pico histórico registrado en 2017.
CUÁL ES EL RECLAMO DE LAS PYMES Y LA POSTURA DEL GOBIERNO PORTEÑO
Durante años, las cámaras empresariales de la Ciudad han señalado que la cantidad de demandas laborales y la forma en que la Justicia actualizaba los intereses de las indemnizaciones hacían inviable la contratación de nuevos empleados. En este sentido, desde la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) manifestaron que los cambios en las lógicas de litigio y las desregulaciones “representan un paso fundamental para deshacernos de regulaciones que, a lo largo del tiempo, han asfixiado a las PyMEs, sumiéndolas en una industria del juicio que obstaculiza su desarrollo”.
En sintonía con el reclamo del sector privado, el jefe de Gobierno Jorge Macri viene impulsando el ordenamiento de esta problemática, celebrando fallos recientes del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) porteño que limitan la actualización desproporcionada de las multas. Sobre este tema, el Mandatario fue categórico: “Durante años, la industria del juicio fundió empresas, destruyó puestos de trabajo y espantó la inversión. La Ciudad necesita reglas claras, seguridad jurídica y sentido común”.
EL TRASPASO DE LOS TRIBUNALES Y LA RESISTENCIA LABORAL
El punto de mayor tensión se dio recientemente con la firma del convenio entre Nación y Ciudad para avanzar con el traspaso de la Justicia laboral, un proceso que busca la disolución progresiva del fuero nacional para que los conflictos de trabajo en territorio porteño se resuelvan exclusivamente bajo la órbita local.
Esta medida puso en estado de alerta al gremio de los empleados judiciales y despertó fuertes críticas en el fuero. Quienes se oponen argumentan que el cambio tiene un trasfondo político para favorecer a las corporaciones y dilatar los tiempos de los trabajadores afectados.
Natalia Salvo, abogada laboralista y docente, apuntó contra este traslado hacia los tribunales de la Ciudad: “La perspectiva político-jurídica es la más importante para analizar, porque desde este entendimiento se puede comprender el motivo por el cual generan un nuevo fuero. Por un lado, habrá una lluvia de planteos de inconstitucionalidad, que hará que se demoren aún más los juicios laborales ya que se perderán años discutiendo el fuero. Y por el otro, habrá un dispendio innecesario de dinero y recursos públicos”.
El escenario en la Ciudad de Buenos Aires marca un punto de inflexión. Mientras el Gobierno porteño avanza con un esquema que promete frenar la litigiosidad y darle aire a las PyMEs, el costo de esta transición anticipa una intensa batalla legal, constitucional y sindical en las calles y los tribunales porteños.











