Las normas vigentes, tanto a nivel nacional como en la Ciudad de Buenos Aires, establecen prohibiciones y sanciones para quienes manipulan dispositivos móviles durante la conducción. Así se busca disminuir riesgos y reducir la cantidad de siniestros vinculados con la distracción tecnológica en la vía pública.

La Ley Nacional de Tránsito N° 24.449 prohíbe conducir con auriculares o usando el celular. La prohibición rige en toda situación en la que el conductor se encuentre al mando del vehículo en la vía pública, sin distinguir si el vehículo está en movimiento o momentáneamente detenido. Esto califica como una falta grave. La sanción puede incluir la retención preventiva de la licencia de conducir y la imposición de una multa.
En la Ciudad de Buenos Aires, el Código de Tránsito y Transporte complementa y refuerza las disposiciones nacionales. La normativa local prohíbe el uso de celulares y auriculares mientras el conductor está al mando del vehículo.
QUÉ SUCEDE SI USAMOS EL CELULAR MIENTRAS EL AUTO ESTÁ DETENIDO
La normativa vigente no limita la infracción al uso del celular mientras el vehículo avanza. Según la ley, la sanción también alcanza a quien usa el celular mientras está detenido en la vía pública, como ocurre durante una luz roja en un semáforo o en medio de un embotellamiento. El fundamento es que, aunque el vehículo no se desplace, la responsabilidad del conductor sobre la circulación permanece vigente y cualquier distracción puede generar un peligro potencial. Ejemplos de uso común del celular con el auto detenido es durante una luz roja, un embotellamiento o estacionado en doble fila mientras espera a un acompañante. En esos casos, y siempre que la detención ocurra en la vía pública, la prohibición de usar el celular sigue vigente y puede aplicarse la multa correspondiente.
La excepción se da cuando el vehículo está estacionado, fuera de la calzada o del flujo de circulación, y con el motor apagado. En ese caso, el conductor deja de estar obligado a mantener la atención exclusiva al tránsito y puede usar el teléfono sin incurrir en infracción.
PELIGRO DEL CELULAR MIENTRAS MANEJAMOS
Las regulaciones nacionales y locales persiguen reducir el riesgo de siniestros viales asociados a la distracción por dispositivos tecnológicos. La manipulación del celular reduce el tiempo de reacción y la capacidad de atención al entorno. El impacto es multidimensional: cognitivo, visual, auditivo y físico. Conversar por teléfono puede desviar el foco de la atención; escribir o leer mensajes implica quitar la mirada de la vía; y el uso de auriculares dificulta la percepción de sonidos externos, como señales de alerta o de emergencia.
QUÉ SUCEDE SI USAMOS EL CELULAR CON MANOS LIBRES
La ley nacional no prohíbe de forma expresa los sistemas manos libres, siempre que no impliquen el uso de auriculares ni operación manual continua. No obstante, la argumentación técnica advierte que incluso los sistemas manos libres pueden provocar una distracción significativa. La regulación pone el énfasis en la manipulación manual y en el uso de auriculares.
TOMAR MATE MIENTRAS CONDUCIMOS
El texto examinado menciona que en algunas provincias, como Mendoza, existen sanciones para conductas que implican soltar el volante, por ejemplo al tomar mate. En la ley nacional, la exigencia central es mantener el dominio efectivo del vehículo, sin imponer de manera expresa la obligación de conservar ambas manos sobre el volante. Las disposiciones sobre este punto suelen figurar en normativas provinciales o municipales, más que en la Ley Nacional de Tránsito.











