El patio de juegos de la calle Vilela, entre Roque Pérez y Superí, en el Parque Saavedra, fue renovado dado que presentaba un marcado deterioro.

Antes de la intervención, el patio se encontraba delimitado por un murete de mampostería con reja perimetral y contaba con un piso de arena como superficie absorbente. El equipamiento existente estaba compuesto por juegos tradicionales metálicos —hamacas, subibajas, toboganes y estructuras para trepar— con claros signos de antigüedad y desgaste. Además, no se registraban superficies de seguridad modernas ni juegos accesibles o inclusivos, mientras que las raíces de los árboles cercanos invadían parcialmente el área de arena, generando una situación de riesgo.

Según detallaron desde el Gobierno porteño a SECCIÓN CIUDAD, “el objetivo fue recuperar este espacio recreativo con la incorporación de nuevo equipamiento lúdico acorde a los estándares actuales de seguridad, inclusión y confort”. Para ello, se reemplazaron los juegos obsoletos por elementos actualizados y se reconfiguró la forma del patio, evitando la superposición con las raíces invasivas existentes.

Asimismo, la intervención incluyó la puesta en valor del sector de estar contiguo al patio, promoviendo su integración funcional con la vereda y los senderos interiores del parque. Se ejecutó un nuevo solado de hormigón intertrabado, acompañado por canteros que permiten alojar las especies existentes, y se incorporó mobiliario urbano destinado a favorecer la reunión y la permanencia.
“Como resultado, el patio de juegos alcanzó una superficie total final de 584 m², con una superficie absorbente de 458 m² y una superficie seca de 126 m², optimizando el equilibrio entre áreas de juego, circulación y descanso”, contaron desde el Gobierno de la Ciudad.










