Ciudad: Tras una fiscalización, cierran 40 “comedores fantasmas”

En la Ciudad de Buenos Aires, todos los días más de 250.000 personas reciben asistencia alimentaria en comedores, espacios de primera infancia, centros de jubilados, paradores para personas en situación de calle y a través de la transferencia directa del programa Ciudadanía Porteña.

Es así como el Gobierno porteño, por primera vez, fiscalizó más de 500 comedores con controles diarios tanto a los espacios como a las empresas proveedoras. Se implementó una nueva app para registrar beneficiarios, identificar necesidades específicas y reportar irregularidades en tiempo real. Eso marcó un cambio profundo: cada ración queda trazada, cada persona queda identificada y cada peso puede seguirse en todo el proceso.

Según detallaron a SECCIÓN CIUDAD, se detectaron comedores que no estaban entregando la comida a los beneficiarios. En total, más de 5.000 raciones no fueron justificadas. Así la Ciudad dispuso la suspensión inmediata del envío y el cierre de 40 “comedores fantasmas” donde actuaban intermediarios políticos.

“Terminamos con un sistema que durante años les permitió a los gerentes de la pobreza hacer negocios con el hambre de la gente. Hoy eso se terminó. Sacamos a los intermediarios e incorporamos un sistema que nos da visibilidad total: sabemos a dónde va cada ración, quién la recibe y cómo se usa cada peso. Ahora cada persona accede con su DNI, sin punteros, sin listas manejadas por nadie y sin el filtro de ninguna organización. La ayuda llega directo a quien la necesita y en comedores comprometidos con el trabajo social y la transparencia. Porque no todos son lo mismo. Dimos un paso que algunos esquivaron durante años: cortamos con prácticas que todos veían, pero no se atrevían a enfrentar. Quiero dejar esto claro: vamos a garantizar el plato de comida para cada persona que lo necesite, lo que no vamos a permitir nunca más es que alguien use el hambre para hacer negocios”, sostuvo el jefe de Gobierno Jorge Macri.