Frávega cierra sucursales, tras la caída de las ventas

Afectada por una baja en las ventas, Frávega vuelve a estar en el ojo de la polémica tras conocerse que iniciará una ola de despidos para ajustar su estructura de comercialización.

La cadena viene de bajar las persianas de su local en Temperley sin aviso a sus empleados. Lo mismo hizo en la sucursal de Pergamino, en la provincia de Buenos Aires. En el ámbito del retail, dan por descontado que la empresa efectuará más cierres en el último tramo del año. Frávega presenta un endeudamiento incipiente que crece a la par de un negocio que ya no da el rédito de otras épocas.

En esa dirección, según la base de deudores del Banco Central, Frávega presenta una deuda superior a los 145 millones de pesos, con compromisos por saldar con, entre otras instituciones, los bancos BBVA, Patagonia, de Córdoba, Comafi, Galicia, de Santa Fe, Hipotecario y Credicoop, por mencionar algunos casos.

FRÁVEGA, EN EL TOP TEN DE LAS MÁS DENUNCIADAS

Según Defensa del Consumidor, Frávega ocupa el décimo lugar entre las empresas que acumulan el mayor número de reclamos a nivel nacional. La cadena de retail totaliza, hasta el momento, 445 denuncias en su contra en ese ente.

“Incumplimiento en la entrega de productos”, “servicio defectuoso” e “incumplimiento del servicio”, encabezan el derrotero de quejas y reclamos ligados a la compañía. En redes sociales como Facebook, estas situaciones incluso han dado lugar a grupos como, por ejemplo, “Clientes estafados por Frávega”.

Dentro de ese contexto, la compañía se prepara para llevar a cabo un recorte masivo de puestos de trabajo, tal como anticipan desde el Sindicato de Empleados de Comercio de Lomas de Zamora.

En ocasión del cierre de sucursal llevado a cabo en Temperley, Rubén Crosta, secretario general de dicho sindicato, dijo que el gremio cuenta con información de que Frávega prepara un plan de despidos que alcanzaría a 300 empleados en todo el país. Es por este motivo que formalizaron una denuncia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense.

La forma en que Frávega cerró en Temperley rápidamente recordó lo ocurrido en Pergamino, también este año. En ese caso, la empresa apenas se limitó a informar su decisión de bajar persianas a través de un cartel pegado en una de las vidrieras del local.

“Por el momento la sucursal Pergamino permanecerá cerrada. Por trámites pendientes comunicarse al mail [email protected] o aguarde nuestro contacto para coordinar. Gracias”, se leyó en la hoja de papel. Por supuesto, la sucursal nunca más volvió a funcionar.

Con los cierres de Temperley y Pergamino, la cadena redujo a 109 una estructura de locales que llegó a superar las 120 sucursales. En los últimos meses, la compañía recortó al menos 100 puestos de trabajo.

En las últimas horas, trascendieron algunos comentarios de la empresa: “En la sucursal Temperley trabajaban ocho empleados, seis fueron reubicados y dos se desvincularon de común acuerdo. El motivo del cierre es que era una sucursal con poco movimiento. Además, el local se alquilaba y ante el crecimiento del e-commerce se decidió cerrar”.

CAÍDA DE VENTAS DE ELECTRODOMÉSTICOS

Las ventas de artefactos para el hogar comenzaron a mostrar una marcada desaceleración a partir de agosto, a pesar de la estabilidad de precios e incluso de la deflación en algunos productos.

Durante el primer semestre de 2025, el sector de bienes durables se benefició de un tipo de cambio estable, salarios en recuperación, mayor oferta de productos y financiación accesible. Eso redundó en un crecimiento en las ventas de hasta un 50% interanual. Sin embargo, la situación cambió abruptamente en los últimos meses.

“El mercado se fue desinflando de a poco. El sector de los electrodomésticos tuvo un impulso fuerte en la primera mitad del año, pero esa foto empieza a desvanecerse”, declaró, recientemente, Eduardo Echevarría, market CS manager de Nielsen.

Protagonista del rubro ventas, Frávega recibe de lleno el impacto de un mercado que perdió empuje y acerca incertidumbre a las cadenas que presentan grandes estructuras en el país. De ahí el despliegue de un escenario que, marcado por el menor consumo, alienta los peores pronósticos en términos de creación de empleos, demanda de productos y continuidad de sucursales.