Porqué la esperanza de vida de una persona trans es de 35 años

Por ALDANA GENINI

En 2012 se sancionó y se promulgó la Ley 26.743 de Identidad de Género. Con esto, unas 8500 personas rectificaron su DNI. A pesar de este importante paso, cerca del 90% de las personas trans se encuentra por fuera del mercado formal y vive en la pobreza. El 95% ejerce la prostitución en situaciones de extrema marginalización. El VIH, la silicona industrial y los asesinatos configuran la primera causa de muerte del colectivo.

La expectativa de vida general en la Argentina es de 76 años, pero el de una persona trans es de 35. El principal motivo por el que las personas trans viven tan poco es la discriminación en su más amplio sentido. “Esto tiene que ver con las barreras que tenemos en el acceso a diferentes derechos, como lo es el trabajo, la salud o la  vivienda entre tantos otros”, explicó Nadir Cardozo, promotora de salud y derechos humanos de la Fundación Huésped.

A su vez, vale la pena destacar que es la falta de oportunidades laborales y la exclusión de una sociedad que las estigmatiza lo que lleva a las personas trans a la prostitución, la única opción que les queda para poder sobrevivir. A más de ocho años de aprobada la Ley de Identidad de Género, aún quedan muchas deudas sociales y estatales que saldar.

El detalle de las causas de muerte oscila entre varias aristas. Una de ellas son los problemas de salud. Muchas mujeres trans, por ejemplo, no pueden acceder a las cirugías para implantes mamarios dado sus altos costos, por lo que se inyectan en los pechos silicona industrial que termina siendo perjudicial para la salud. Pese a las complicaciones que reúnen estas técnicas, les son necesarias para poder ejercer con más facilidad la prostitución. Las enfermedades de transmisión sexual son otra de las causas.

“La falta de acceso a un trabajo formal y registrado nos pone en una situación de vulnerabilidad, de prostitución o trabajo sexual. Por lo tanto, hay una mayor exposición al virus VIH que es una de las causas. El gran estigma que existe sobre la enfermedad, las barreras de acceso a la salud para la población trans y que la mayoría viva por debajo de la línea de la pobreza, también contribuyen”, explicó Cardozo.

Es por esto que la pobreza es otra de las grandes causas. Las personas trans son expulsadas de sus casas a muy temprana edad porque sus familias las rechazan. Para muchas de ellas, la única forma de salir adelante es la prostitución. A su vez, la violencia a la que son expuestas en los distintos niveles educativos va desde la agresión verbal hasta la física y desde luego la psicológica, lo que en muchas ocasiones traen como consecuencia el abandono de la enseñanza para evitar la exposición a estas situaciones.

“Una infancia trans, excluida de su familia, no contenida, sufre lamentablemente el abuso físico, económico y sexual. La única forma que aprenden para sobrevivir es el trabajo sexual, con los riesgos que esto conlleva, las redes de tratas, la depresión, las infecciones de transmisión sexual, las adicciones para evadir la presión. Además de la discriminación que sufren de estar en la calle, y los riesgos de las depresiones y los suicidios”, describió Cristina Montserrat Hendrickse, abogada trans.

Los asesinatos de las personas trans son otra de las causas por las que mueren jóvenes. El caso de Amancay Diana Sacayán, quien fue asesinada a los 40 años en 2015, fue incorporado a la figura del travesticidio como definición al crimen de odio contra el colectivo. “Hay crímenes que están vinculados a la muerte y a la deshumanización de nuestras vidas, de nuestras identidades, de las personas que somos. Esos crímenes se asientan en esta violencia estructural que vivimos”, explica Alba Rueda, presidenta de Mujeres Trans Argentina.

Una buena noticia para el colectivo fue la inclusión de las variables “identidad de género” y familias LGBTI+ en el censo que estaba programado para 2020, medida que había sido solicitada por 100% Diversidad y Derechos. Esto indica que por primera vez en la historia argentina, habrá información específica para el desarrollo de políticas públicas (empleo, salud y vivienda) dirigidas a la población trans. Si bien todavía hay mucho camino por recorrer desde lo institucional, en lo personal se pueden revisar estigmas, buscar la inclusión y ser el ejemplo.