No más impuestos a los argentinos

MAURICIO MACRI / Ex Presidente de la Nación

Ingresos Brutos: todos los argentinos saben de qué estoy hablando. Es el impuesto más dañino, absurdo e indefendible en la aplastante lista de ¡165! tributos y tasas con las que convivimos. Cada vez que una empresa, pequeña o grande, hace una factura, allí viene a cuestas Ingresos Brutos, como si se tratara de un verdadero parásito, volviendo todo más caro.

Los gobernadores de las provincias aman este impuesto. Como tantos otros, se cobra a cambio de nada. Es una manera fácil y sencilla de meter la mano en el bolsillo a los ciudadanos para financiar los gastos cada vez mayores de sus estados.

En 2017, después de la victoria electoral de Juntos por el Cambio en las elecciones de medio término, logramos ponerle un límite a toda esta locura. Muchos parecen haberlo olvidado. Pero en aquel momento me tocó firmar, en nombre de la Nación, un nuevo consenso fiscal con las provincias.

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Hicimos un enorme esfuerzo y logramos convencer a todas las autoridades provinciales de reducir el parásito de Ingresos Brutos a lo largo de cinco años. Todos dijeron que sí, que teníamos razón, que con ese nivel de impuestos no hay desarrollo posible. Creí, de buena fe, que habían entendido que los ciudadanos no toleran más y más impuestos sobre sus espaldas. Me equivoqué.

Apenas habían pasado semanas desde la llegada de este nuevo gobierno cuando sonó la primera señal de alarma. El kirchnerismo decidió suspender aquel acuerdo y, por supuesto, los impuestos dejaron de bajar.

La segunda señal llegó hace pocos días desde el Senado, donde la mayoría decidió darle media sanción a un proyecto que permite a las provincias aumentar una serie de impuestos. ¿Cuál, por encima de todos? Adivinen… ¡Ingresos Brutos!

Muchos gobernadores buscan asegurar sus ingresos ante la incertidumbre provocada por una crisis que no saben cuándo ni cómo va a concluir.

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Lamento decirlo, pero se trata de una mirada muy pequeña. De esta crisis sólo vamos a salir con un sector privado más fuerte y no más débil. Los ciudadanos de cada provincia sólo podrán estar mejor si sus gobiernos les quitan el pie de la cabeza y les permiten a las empresas crecer, invertir, contratar personal y vender y comprar cada día un poco más. Subir impuestos en lugar de bajarlos ha sido siempre un error. Hacerlo hoy es, directamente, un crimen.

Sueño con un país con menos impuestos. Durante mi gobierno bajamos tres puntos la presión fiscal que cargan los contribuyentes sobre sus espaldas y, al mismo tiempo, mejoramos las contraprestaciones con mejores servicios a los ciudadanos. Sé que fue insuficiente, pero fue una parte importante del camino que tenemos que retomar cuanto antes.

En algunos municipios gobernados por Juntos por el Cambio en la Provincia de Buenos Aires, como Tres de Febrero y Capitán Sarmiento, ya está sucediendo. Sus intendentes junto a sus concejos deliberantes han eliminado drásticamente tasas absurdas para hacerle más fácil la vida a sus vecinos. En otras palabras, sí, se puede.

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Escucho con atención y percibo la desesperación de la gente en mis recorridas por todo el país. Cada vez con menos paciencia, exigen, con toda razón, que de una vez por todas el esfuerzo lo haga la política. Que se terminen los gastos superfluos e improductivos. Es hora que los gobernadores prediquen con el ejemplo y que escuchen a sus ciudadanos. No queda mucho tiempo.

Ahora llega el turno de los diputados. Hace tiempo que los representantes de Juntos por el Cambio se han comprometido a no permitir ni facilitar ninguna suba de impuestos. Quiero invitar desde estas líneas a los legisladores de otros bloques, a los libertarios, a los representantes de partidos provinciales, a los peronistas que creen en la austeridad republicana, a la izquierda democrática a pronunciar un No rotundo y evitar un nuevo disparate. De aprobarse, sólo tendremos más crisis, más pobreza y menos trabajo. No hay ninguna razón para que no estemos de acuerdo, por encima de cualquier otra diferencia que nos separe.

Señores diputados, ¡no permitan que les cobren más impuestos a los argentinos!