La verdadera salida a la portuguesa

Por OSCAR MOSCARIELLO / Ex Embajador argentino en Portugal

La crisis desatada a partir del 2008 convulsionó las bolsas de los principales países del mundo. Los gobiernos europeos se encontraron con enormes dificultades para financiar la deuda pública. La colocación de los títulos de deuda en los mercados se hizo cada vez mas difícil por la baja de la demanda y los servicios de la deuda cada vez más insoportables. Los pedidos de socorro llegaron primero desde Grecia, despues Irlanda.

El gobierno portugués a cargo del Partido Socialista implementó medidas de austeridad que incluyeron la reducción de los salarios de la administración pública y otros recortes en el gasto y paralización de la obra pública. A pesar de este esfuerzo en el primer trimestre del 2011, Portugal asumía ante la Unión Europea y el FMI que necesitaba ayuda. La cuenta del socorro llegaba a los 78 mil millones de euros.

Llegan las elecciones y el Partido Socialista pierde. Asume el poder el Partido Socialdemócrata, cuya mayor responsabilidad fue ejecutar el acuerdo con los acreedores, poner orden a las cuentas públicas y bajar el déficit público que equivalía al 11,2% del PBI. Al estar Portugal en la zona del euro y no poder devaluar la moneda, el ajuste se realizo principalmente profundizando la reducción del gasto público ,incremento de los impuestos y a través de privatizaciones. El efecto inmediato fue el agravamiento del desempleo y la emigración de muchos portugueses, el clima social se agravó y la economía entro en recesión como casi en toda Europa.

El clima económico global era tormentoso. La existencia del euro parecía en riesgo, hasta que el presidente del Banco Central Europeo, el italiano Mario Draghi, decide inyectar dinero en la economía, en particular mediante la adquisición de títulos de la deuda pública soberana: La economía europea comenzó a respirar y a crecer nuevamente.

En el año 2014 termina el duro rescate de la deuda portuguesa. El gobierno de Passos Coelho había logrado reducir el déficit fiscal al 4,5% del PBI y puso en orden las cuentas públicas. El año siguiente se celebran elecciones y el Partido Social Demócrata gana las elecciones en alianza con otra agrupación de centro derecha con el 38 %, pero no logra mayoría parlamentaria para formar gobierno.

En ese momento nace una alianza inédita. Encabezada por el Partido Socialista que habia salido segundo en las elecciones con el 28%, su lider y actual primer ministro, Antonio Costa con el respaldo diputados de los partidos de izquierda: Partido Comunista Portugues y Bloque de Izquierda viabilizaron la formación de un Poder Ejecutivo liderado por los socialistas, dando nacimiento a lo que se llamará después la “via portuguesa”.

En este tiempo, la situación de los países de la Unión Europea están en una mejor posición económica, todos creciendo y la mayoría de ellos socios comerciales de Portugal que destina más del 70% de su producción, más el resultado de la acción del Banco Central Europeo, el país podría emitir deuda con intereses históricamente bajos, lo que se tradujo en créditos baratos para las empresa y sobretodo para la economía de las familias que pudieron acceder a créditos a largo plazo para la compra de propiedades, automóviles y artículos del hogar.

Otro importante indicador positivo se pudo observar en el sector del turismo. A raíz de las revueltas de la “primavera árabe”, muchos turistas intercambiaron el norte de Africa por Portugal, llegando a recibir casi 25 millones de turistas por año. Un “boom”del sector de permanente crecimiento de visitas generando divisas y empleos, solo paralizado en este momento por la pandemia y crisis sanitaria.

El gobierno del primer ministro socialista Antonio Costa se mantuvo firme en la política de austeridad , mantuvo en equilibrio las cuentas fiscales y la coyuntura europea aceleró la recuperación de la economía portuguesa, que logró crecer por encima de la media europea. Al mismo tiempo le permitió bajar el déficit hasta reducirlo a cero. Aunque no esta más decir que tampoco creció el nivel de inversión pública,ni la reducción de la deuda pública que se encuentra alrededor del 133% de su PBI. El sector privado recibió inversiones extranjeras de importancia, debido al bajo costo de la mano de obra, de algunos paises europeos, de las antiguas colonias portuguesas y sobretodo de China.

Eso le fue suficiente al Partido Socialista para ganar las elecciones con la misma alianza parlamentaria. En definitiva, la verdad de la salida a la portuguesa se realizó porque hubo un comportamiento de cuidado de las finanzas públicas, austeridad , tasas de interes que no supera el 2% de interes del servicio de la deuda. La imposibilidad de emitir moneda y para cualquier decisión macroeconómica no le queda otro remedio que recurrir al crédito externo y lo único que el gobierno socialista hizo como gesto expansivo de la economía fue restituir una parte del salario a los empleados estatales y el gesto simbólico de aumentar el salario mínimo que lo fijo por debajo de los ingresos que perciben los portugueses. La cultura política de Portugal, el comportamiento de unos y otros ayudan a la convivencia civilizada. Lo demás es relato.