La UCR, ante la hora de la historia

Por GUSTAVO VALDÉS / Gobernador de Corrientes

Incluso un reloj parado da la hora exacta dos veces al día. Y los argentinos sabemos que el nuestro, aún con sus fallas de funcionamiento, aún con graves problemas en sus mecanismos esenciales, señala con singular precisión el dilema histórico que enfrentamos en 2023: elegir entre democracia o autoritarismo. O, lo que es igual, entre República o populismo. Populismo de izquierdas o derechas.

Por eso, el 27 de mayo próximo, cuando se celebre en La Plata la Convención Nacional de la UCR, nuestra fuerza afrontará quizás como nunca antes la hora de la responsabilidad que le cabe como garante de las instituciones democráticas y las libertades ciudadanas. De allí que sea necesario explicitar en ese encuentro la pertenencia del partido y de sus valores y de la totalidad de sus referentes al espacio de Juntos por el Cambio. ¿Para qué? Para exhibir sin dobleces que la República es el valor esencial, el bien mayor a preservar, y que es la única alternativa de progreso y libertad ante los espejismos autoritarios y esencialmente antisistema que recorren el país en este tiempo en busca de provocar una fractura aún mayor en la sociedad. Con los matices de la historia, es honrar la prevalencia de la noción republicana encarnada por José de San Martín y los integrantes de la Logia Lautaro.

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¿Qué mas muestra el reloj? Esencialmente, que no es hora de hacer nombres ni de especular con fórmulas electorales, sino de promover ideas y de mostrar futuros posibles, juntos, en un espacio mayor. Que no es hora de leventar el dedo con mezquindades ni acusaciones, que no es hora de gritar ni de descalificar a quienes piensan distinto, que no es hora de formular elucubraciones conspirativas en una sociedad hastiada de internismos y asustada por el horizonte económico y social.

Nos muestra, por el contrario, que es hora de aclararle a los argentinos que sin instituciones no hay libertades, que sin ley no hay igualdad posible, que sin educación no hay progreso alguno, que sin justicia no hay verdad, que sin inversion no hay empleo, que sin administración no hay recursos, que sin voto transparente no hay gobierno legitimo, y que sin la capacidad de dialogar y acordar que podemos estar en desacuerdo no hay convivencia democrática viable. Seremos menos libres en una sociedad autoritaria, cualquiera sea el color político de ese autoritarismo, pues en ella las decisiones solo responden a la discresionalidad de quien está en el poder.

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Los radicales debemos, entonces, enviar un mensaje de unidad en la Convención Nacional de la UCR y explicitar que trabajaremos incansablemente para estar a la altura de nuestra historia, acompañando en las próximas elecciones a un espacio mayor, respondiendo a las demandas de la era. Elegiremos autoridades y confiamos en lograr listas de unidad. Estamos seguros de contar con el respaldo de todos aquellos que aspiran a una Argentina democrática, inclusiva y respetuosa, como Horacio Rodríguez Larreta y Elisa Carrio, como Mauricio Macri y Patricia Bullrich.

Es esta la hora de asumir nuestra responsabilidad cívica, aquella que con cada segundo nos recuerda que somos artifices de nuestro propio tiempo para lograr una sociedad más justa e inclusiva. Y que sólo con la democracia se come, se educa y se cura.

Es hora.