Exigen que la Ciudad ayude a trabajadores populares de origen migrante

Con el patrocinio de la Defensoría Nº 5 en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad, a cargo de Ramiro Dos Santos Freire, trabajadores de la economía popular de origen senegalés presentaron una demanda para exigirle al Gobierno porteño un plan de protección integral. Así se solicita resguardar los derechos del colectivo migrante de trabajadores de la economía popular, en el contexto de pandemia.

La presentación se realizó en colaboración con la Secretaría Letrada de Economía Popular del Ministerio Público de la Defensa porteño. Este organismo brindó un informe que comprueba el estado de vulnerabilidad crítica que el sector venía atravesando. Ahora se agravó por el aislamiento.

La demanda exige al Gobierno de la Ciudad proteger el colectivo mencionado en salud, vivienda y seguridad alimentaria. También impulsa la creación de un espacio de trabajo institucional con representantes de todas las partes. El objetivo allí es dar tratamiento a las distintas problemáticas de los trabajadores en el contexto actual. 

El dictado de la medida cautelar requerida tiene como objetivo combatir las consecuencias económicas que sufren los individuos del colectivo migrante. Ellos subsisten mediante el trabajo informal, generalmente de venta callejera, que ya no pueden desarrollar. 

Asimismo, las personas migrantes se encuentran en su gran mayoría excluidas de la ayuda social prevista por el estado nacional o porteño. Quedan afuera del salario complementario o asistencia económica, por no poder regularizar su situación de residencia u obtener la nacionalidad. 

Se encuentran en una situación de marginalidad extrema y sin la debida asistencia pública. Entre otras cuestiones, las barreras lingüísticas, la imposibilidad de acceder a trabajos formales, a la vivienda, al sistema de salud y a la documentación apropiada, generan un círculo vicioso que les impide desarrollar el derecho a la vida.

En varios informes producidos por el Ministerio Público de la Defensa, se da cuenta de la especial discriminación que sufren los trabajadores migrantes. Estos se dedican mayoritariamente a la venta ambulante. Padecen altos niveles de violencia institucional. Todo esto profundiza su situación de indefensión, a la vez agravada por problemas estructurales de xenofobia, racismo y diversos modos de exclusión.