Educación: No nos da lo mismo

Por HORACIO RODRÍGUEZ LARRETA / Jefe de Gobierno porteño

Cada tiempo difícil que nos toca atravesar, además de desafiarnos, nos invita a reflexionar y a hacer un balance sobre cómo venimos y hacia dónde queremos ir en cada una de las áreas importantes de nuestra vida. La educación es una de ellas.

La pandemia nos demostró que los esfuerzos que venimos haciendo hace años para transformar la educación pública en la Ciudad no fueron en vano. Pero no podemos conformarnos. La realidad nos presenta desafíos exigentes y, para afrontarlos, tenemos que preguntarnos todos los días qué más podemos hacer. Porque, a nosotros, las debilidades que todavía tiene nuestro sistema educativo no nos dan lo mismo.

No nos da lo mismo que haya desigualdad de oportunidades entre los chicos según el barrio en el que nacieron o sus posibilidades económicas. No nos da lo mismo que haya chicos que dejen la escuela. No nos da lo mismo que haya docentes que necesiten mejores herramientas para afrontar los desafíos que les impone la realidad.

Por eso siempre vamos a cuestionarnos sobre lo que estamos haciendo y a pensar los mejores mecanismos para que los chicos reciban una educación cada vez mejor, incluso en este contexto. Por ejemplo, vamos a implementar un sistema de evaluación, acreditación y promoción para el cierre del ciclo lectivo 2020, porque queremos sostener el sistema de calificaciones en todos los niveles para que sus familias puedan evaluar el proceso de sus hijos y para entender si los chicos aprendieron o no durante el año. Porque tampoco nos da igual que los chicos pasen de año sin haber adquirido los saberes esperados para la etapa que están transitando.

Y, para aquellos que necesiten más acompañamiento, vamos a darles nuevas oportunidades para aprender: vamos a abrir la escuela de verano para aquellos que necesiten reforzar contenidos y vamos a adelantar el inicio del ciclo lectivo al 17 de febrero. Porque todos aquellos estudiantes que requieran apoyo merecen tener su escuela abierta para encontrarse con un docente que les explique los contenidos que necesitan.

Para poder mejorar verdaderamente la educación de nuestros chicos, necesitamos del esfuerzo de todos. Tenemos que escucharnos unos a otros y trabajar juntos, estudiantes, docentes, familias y toda la sociedad. Entendiendo que en la transformación de la educación está el futuro de nuestra Ciudad y de nuestro país. Animémonos a dar esta batalla; porque, sin lugar a dudas, es de aquellas que valen la pena.