Diferenciación como acción competitiva en marketing político

LISANDRO RAMELLA / Especialista en marketing y consultor psicológico

La diferenciación es la acción que permite que, en un marco de competitividad, un candidato político, un partido o una propuesta política, pueda distinguirse del resto y así poder ser percibida como una opción diferente que motiva a ser investigada, analizada y potencialmente votada.

La antítesis de lo anterior puede verse, por ejemplo, en lo que años atrás sintetizo el concepto “que se vayan todos”. Esta idea de que se vayan todos representa el fracaso de diferenciar las propuestas, partidos o candidatos políticos ya que, al ser percibidos como todos “igual de malos” entonces, “que se vayan todos”.

“Cristina ya rompió con el Frente de Todos”

Es por lo anterior que el concepto de diferenciación es fundamental poder ejercerlo en la práctica. Sin embargo, hay que atender a que el ejercicio de diferenciación implica distinguirse en cuanto a variables concretas y reales de la propuesta política. Es decir, no hablamos de la diferenciación como algo discursivo, vació de contenido o la idea de establecerse en “la vereda de enfrente” para criticar al otro cuando en realidad esa forma de mostrarse diferente no tiene en el fondo ningún elemento concreto y realmente realizable en la práctica.

“La gestión en la Ciudad está amesetada, Larreta solo piensa en ser presidente”

De esta manera, se puede entender la necesidad de que cualquier propuesta, candidato u organización política debe tener la capacidad real y comunicable de ser presentada como una opción, claramente, diferente al resto.