Después de 34 años, cerró la pista de hielo Alpina Skate

Alpina Skate era la pista más grande de la Ciudad de Buenos Aires hasta que cerró en forma definitiva. Pero antes dejó entrar a los vecinos que tuvieron allí buenas vivencias para despedirse del espacio y llevarse un vasito de arena como souvenir.

La pista de Flores era la más grande en suelo porteño con más de 400 metros cuadrados. El compresor que congelaba el espacio consumía lo mismo que un edificio de diez pisos, según cálculos del dueño, Diego García Barthe. La factura de electricidad era de 230.000 pesos mensuales. El mismo importe llegó durante el aislamiento con la pista cerrada y el compresor apagado.

“Tenerla cerrada implicó gastos fijos mensuales de 50.000 pesos”, contó García Barthe, su último dueño. La alquiló en 2012 pero ahora la libera porque el propietario del local quiere destinarlo a otra actividad.

Por estos días, en la Ciudad de Buenos Aires solo queda una pista: Winter, en Caballito, que apenas sobrevive después de más de 200 días de cuarentena.