La tendencia a incorporar cada vez más servicios dentro de countries y complejos residenciales suma una nueva propuesta: bóvedas automatizadas para guardar objetos de valor sin salir de la urbanización.

El sistema requiere una inversión cercana a los US$300.000 por unidad y está pensado para atender entre 150 y 300 usuarios.
Los amenities se convirtieron en uno de los elementos con los que barrios privados y desarrollos inmobiliarios buscan diferenciarse. A las propuestas tradicionales, como piscinas, gimnasios, espacios deportivos, salones de usos múltiples y áreas de coworking, ahora comienza a sumarse un servicio hasta hace poco asociado exclusivamente a bancos y empresas especializadas: las cajas de seguridad.
La novedad consiste en instalar pequeñas bóvedas automatizadas dentro de countries, edificios de viviendas y complejos de oficinas, para que propietarios y residentes puedan acceder a sus objetos de valor sin necesidad de trasladarse fuera del lugar.
Una de las empresas que busca desarrollar este modelo en la Argentina es INGOT, especializada en el alquiler de cajas de seguridad, que presentó i24 Country & Amenity. La propuesta contempla instalaciones de hasta 22 metros cuadrados que pueden ubicarse, por ejemplo, dentro del Club House de una urbanización.
Según informó la compañía, cada unidad demanda una inversión cercana a los US$300.000 y está proyectada para una demanda de entre 150 y 300 clientes por complejo. El plan inicial prevé instalar diez unidades durante el próximo año.
El diferencial del sistema está en la posibilidad de acceder a las cajas las 24 horas, durante los 365 días del año, sin intervención de personal para cada operación.
Para el ingreso se utilizan distintos mecanismos de identificación, entre ellos reconocimiento biométrico facial, PIN y DNI. El esquema incorpora además puertas exclusas para permitir el acceso individual, cámaras, sensores de movimiento y sísmicos y una bóveda con certificación de resistencia UL.
“Esta propuesta busca brindar la tranquilidad de no tener valores en nuestros hogares ni lugares de trabajo y, en cambio, resguardarlos en un entorno de máxima seguridad, flexibilidad y privacidad”, explicó Juan Piantoni, CEO de INGOT y presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Alquiler de Cajas de Seguridad (CAESACS).
El ejecutivo sostuvo además que uno de los objetivos es reducir los traslados vinculados con el retiro o depósito de objetos de valor. La posibilidad de contar con el servicio dentro del mismo complejo apunta también a disminuir la exposición durante esos movimientos.
La aparición de este tipo de propuestas se inscribe en una competencia cada vez mayor entre desarrollos residenciales por ampliar su oferta de servicios. En ese escenario, los amenities dejaron de limitarse a espacios recreativos y comenzaron a incorporar prestaciones relacionadas con el trabajo, la logística, la seguridad y distintas necesidades cotidianas.
INGOT opera en la Argentina desde 2019 y actualmente cuenta con siete sucursales distribuidas entre la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense, Córdoba, Nordelta y Punta del Este. Según informó la empresa, proyecta continuar su expansión durante el próximo año.
La incorporación de cajas de seguridad dentro de las propias urbanizaciones abre así una nueva categoría entre los servicios que buscan ofrecer los desarrolladores: no solamente sumar comodidad, sino trasladar al interior del complejo prestaciones que tradicionalmente obligaban a sus residentes a salir de él.










