La cadena gastronómica Le Blé viene disminuyendo su presencia comercial hace tiempo por una compleja situación financiera. Una de las sociedades vinculadas a su operación acumula cheques rechazados, deudas bancarias y pedidos de quiebra, en un contexto que también expone las dificultades que atraviesan muchas empresas gastronómicas en Argentina.

La situación quedó reflejada en los registros comerciales y judiciales. Be Larch S.A., una de las sociedades vinculadas a la operación de Le Blé y presidida por Pablo “Paul” Petrelli, registra 175 cheques rechazados por más de $205 millones, además de una deuda financiera cercana a $518 millones, según la información publicada por la Central de Deudores del Banco Central y relevamientos comerciales que publica IProfesional.
Aunque los problemas financieros ocupan hoy el centro de la escena, detrás de la crisis también se destaca la fuerte caída del consumo, el incremento de los costos operativos y un mercado gastronómico cada vez más competitivo, factores que afectaron a numerosas cafeterías y cadenas durante los últimos meses.
DE LA EXPANSIÓN A LA RETRACCIÓN
Cuando Le Blé abrió su primer local en 2008, pocos imaginaban que terminaría convirtiéndose en una de las cadenas de cafeterías más reconocidas del país. Fundada por Pablo Petrelli y la belga Donatienne Fievet, la empresa construyó una identidad propia basada en panadería artesanal, cafetería de especialidad y una estética inspirada en Europa.
A diferencia de otras marcas del rubro, la compañía apostó por instalarse en barrios residenciales y zonas con alto tránsito cotidiano, evitando depender exclusivamente de los principales polos gastronómicos porteños. Esa estrategia le permitió consolidar una red de sucursales que combinó locales propios y franquiciados.
El crecimiento fue sostenido durante más de una década. En 2018 la cadena contaba con 22 sucursales y continuó expandiéndose hasta alcanzar 39 locales, cifra informada por sus directivos durante 2025, cuando incluso analizaban desembarcar en Madrid y proyectaban nuevas aperturas en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
Ese escenario cambió rápidamente. Actualmente la red ronda 25 locales entre establecimientos propios y franquiciados, muy por debajo del máximo alcanzado. En paralelo, varias franquicias dejaron de operar bajo la marca y distintos puntos de venta cerraron sus puertas durante los últimos meses.
Además de cierres de sucursales, varias franquicias abandonaron la red durante los últimos meses.












