En el marco de la conmemoración del 176° aniversario del paso a la inmortalidad del General José de San Martín, Passalacqua aprovechó el espíritu de defensa de la independencia y de la libertad de la fecha y reivindicó el carácter político y emancipador del pensamiento del Libertador, cuya figura utilizó para cuestionar las formas de poder que consideró incompatibles con una sociedad libre.
“Ese romper las cadenas, como lo dice textual, hay que romper las cadenas con el absolutismo. Es algo que hoy debemos recordar día a día los argentinos”, sostuvo el gobernador durante su discurso.
El mensaje adquiere una particular dimensión en Misiones, donde en los últimos días quedó expuesta una disputa por el reordenamiento del poder provincial. La ausencia de Rovira en la última sesión de la Legislatura y la conformación del nuevo bloque Movimiento por lo que Viene, que reúne a 17 diputados y respalda al gobernador, profundizaron las especulaciones sobre un cambio en el mapa político de la provincia.
En ese contexto, Passalacqua sostuvo que la lucha de San Martín no se limitó a expulsar al dominio español, sino que tuvo como objetivo construir una sociedad basada en la libertad. “No era liberar solamente para sacarse a los españoles de encima, era para construir una comunidad”, afirmó.
Y agregó: “no era una libertad para que el opresor ponga el pie sobre el oprimido. Esa no fue la voluntad de San Martín. Es una libertad para todos”.

El gobernador llevó esa interpretación al terreno del ejercicio del poder y definió al absolutismo como la pretensión de establecer unilateralmente “quién habla y quién no habla”, “qué tenés que decir y qué no tenés que decir” y “qué tenés que pensar y qué tenés que leer”.
“San Martín peleó contra ese absoluto. Entregó su vida para que no vuelva, para que se vaya de América”, afirmó Passalacqua, quien remarcó que el prócer combatió una “concepción absolutista” y no a una nacionalidad determinada.
En otro pasaje de su discurso, el mandatario volvió a advertir sobre la posibilidad de que aparezcan figuras que pretendan concentrar el poder: “Siempre va a aparecer uno que quiera ser un absoluto. Y el pueblo, así como San Martín, va a ser rebelde, porque San Martín fue un rebelde. Fue un rebelde maravilloso”.
Las definiciones se conocen pocos días después de que más de 30 intendentes misioneros se presentaran en la Legislatura para respaldar al nuevo espacio político alineado con Passalacqua. El intendente de Puerto Rico, Carlos Koth, había definido entonces el escenario como un proceso de “reordenamiento político” y de recuperación de “la identidad del misionerismo”.
El gobernador cerró su discurso con otra referencia al legado del Libertador: “Seamos libres, que lo demás no importa nada”, una frase que utilizó como convocatoria a transformar el homenaje en una reflexión sobre el significado actual de la libertad.
La ceremonia reunió a representantes de los tres poderes del Estado, legisladores nacionales y provinciales, gobernadores de mandato cumplido, intendentes, fuerzas de seguridad, instituciones educativas y organizaciones de la sociedad civil.
La conmemoración incluyó honores a la Bandera de Guerra y a la Agrupación 17 de Agosto, una ofrenda de laureles, un minuto de silencio, actividades artísticas y un desfile cívico-militar.












