La Ciudad de Buenos Aires decidió rendirle un homenaje a René Favaloro, uno de los médicos más queridos y respetados de la Argentina, con la primera escultura en su honor en el espacio público porteño. La obra fue emplazada en la Plaza Paseo de la Vida, en el barrio de Caballito, un espacio verde que fue bautizado en su homenaje.

“Favaloro es un símbolo de valores que trascienden la medicina: ética, trabajo, esfuerzo y compromiso con el otro. Para la Ciudad, es un honor que su figura forme parte del espacio público como parte de nuestra memoria colectiva”, dijo Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público e Higiene Urbana.

La escultura demandó cuatro meses de trabajo y estuvo a cargo de Silvia Vera, una escultora del MOA, quien investigó minuciosamente fotografías, entrevistas y registros visuales de la vida del médico para representar con respeto y precisión sus rasgos y su presencia. El busto fue realizado en cemento, material que se utiliza en este tipo de trabajos al aire libre ya que soporta las inclemencias del tiempo.
“Cuando me pidieron que hiciera el busto de Favaloro sentí una gran responsabilidad, empaticé mucho con su historia y entendí el ser maravilloso que fue. Me sentí agradecida, porque hayan confiado en mí para realizar este primer homenaje en la Ciudad. Siento que pude plasmar lo que había pasado por mi corazón mientras conocía y veía a ese gran hombre”, afirmó Silvia, autora de la pieza.

El espacio verde donde fue instalado el busto, ubicado entre Bacacay, Rojas, Nicolás Repetto y las vías del ex Ferrocarril Sarmiento, fue bautizado en 2010 como “Paseo de la Vida: Dr. René Favaloro”. En aquel momento no podía asignarse formalmente su nombre completo porque no habían transcurrido diez años de su fallecimiento; por eso se estableció el nombre “Paseo de la Vida” y se dejó en reserva la denominación “Dr. René Favaloro”.
Con el primer homenaje escultórico, la Ciudad busca reconocer a un profesional cuya figura trascendió la medicina y se convirtió en un símbolo de vocación, compromiso profesional y honestidad y cuya trayectoria marcó un antes y un después en la cirugía cardiovascular en el mundo.










