El Gobierno de la Ciudad aceleró un plan para levantar el Premetro y sustituirlo por los colectivos eléctricos Trambús, que irán sobre la misma reserva de traza. La iniciativa fue confirmada por el mismo subsecretario de Integración y Desarrollo del Sur Marcelo Di Mario.

El jefe de Gobierno Jorge Macri afirmó que “la traza del Premetro es vista como el corredor perfecto para poner un colectivo eléctrico porque el tren lleva muy poca gente”.
Sin embargo, los coches actuales del Premetro están habilitados para trasladar 137 pasajeros y las unidades articuladas modernas admiten hasta 200, casi el triple que un trambús rígido de 12 metros, pensado para 60 pasajeros, como los que se ensayan en el Metrobús Juan B. Justo.
Emova ya demostró que con ajustes de muy bajo costo puede reconfigurar el interior de los coches para sumar capacidad de pie. Esto es imposible para los colectivos, cuyas carrocerías requieren una renovación completa cuando llegan al límite de uso.
También difiere la vida útil del material rodante: una unidad tranviaria opera durante unas tres décadas, mientras que la normativa porteña obliga a retirar los colectivos a los diez años, una diferencia que encarece cualquier reemplazo.
El Presupuesto porteño 2026 omitió nuevas partidas para el Premetro y tampoco incluyó la compra de los diez coches previstos en 2025, un gesto que alimenta la disputa interna entre Subterráneos de Buenos Aires y el Ministerio de Infraestructura, que impulsa el negocio del Trambús.










