“En las ciudades, los ruidos molestos son un problema en crecimiento”

ENTREVISTA (por Daniel Rodeghiero) El ruido en lugares abiertos y cerrados cada vez es mayor, especialmente quienes viven en ciudades. Gastón Carbonaro, asesor en Limbo Acústica-Control de Ruido, dialogó con SECCIÓN CIUDAD sobre lo que genera el ruido en las personas y qué solución encuentra a esta problemática.

¿A qué se llama ruido?

Para poder explicar mejor el procedimiento de medición, resulta importante tener en claro qué se entiende por ruido. El ruido es todo sonido no deseado que moleste, perjudique o afecte a la salud de las personas y los animales, capaz de producir efectos psicológicos o fisiológicos adversos.

¿Hay un marco legal sobre las mediciones acústicas?

En el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, las mediciones acústicas se realizan conforme a la Ley de Control de Contaminación Acústica y el Decreto Nº 740/07 en donde se establecen todos los protocolos y procedimientos necesarios para garantizar que la actividad se desarrolle de forma correcta y dentro del marco legal. En Provincia de Buenos Aires y en muchas otras partes de nuestro país, al no haber una normativa específica que determine si un ruido es molesto o no, desde 2016, se aplica la Norma IRAM 4062-1 / 4062-2 referida a Ruidos Molestos al Vecindario, la cual no es aplicable para calificar ruidos en la vía pública.

¿Qué instrumento se usa para medir el sonido?

En cuanto al procedimiento en sí, el instrumento utilizado para realizar estas mediciones es el sonómetro, el cual debe estar calibrado y registrado en el Registro de Profesionales de Impacto Acústico, al igual que su calibrador. Su función es medir los niveles de presión sonora en decibeles (dB) y evaluar la contaminación acústica, el ruido ambiente y el impacto de fuentes de sonido específicas. Para obtener resultados precisos, el sonómetro debe situarse sobre un trípode y, en la medida de lo posible, mantenerse alejado de superficies reflectantes como pisos, techo, paredes, ventanas, etc. La normativa establece que deben realizarse al menos tres mediciones con la fuente de ruido tanto apagada como encendida. Además, es necesario contar con un software que procese los datos obtenidos, permitiendo la confección de un informe técnico detallado con toda la información arrojada por las mediciones y elaborar las debidas conclusiones. Este informe puede presentarse ante el organismo correspondiente o las autoridades competentes según haya sido el propósito de la medición: ya sea para la habilitación de locales de actividades comerciales, la evaluación de ruidos molestos o la mejora acústica de un recinto mediante un tratamiento adecuado y efectivo.

¿Cuánto es el límite de ruido tolerable?

El límite está determinado por el grado de molestia que genera en las personas, debido a que es una percepción subjetiva y varía según la tolerancia de cada individuo. Tanto en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires como en la Provincia de Buenos Aires, existen Límites Máximos Permisibles de ruido y Valores Límites de Transmisión de Vibraciones determinados por las normativas antes mencionadas en donde se especifican, dependiendo del uso del recinto (sanitario, docente, cultural, oficinas, zonas habitables, de servicios, etc.), las Áreas de Sensibilidad Acústica tanto en ambiente interior como exterior, diferenciados en períodos diurnos y nocturnos.

¿Cómo están hoy los bares, restaurantes, cafés, etc. con respecto al tratamiento acústico?

Por lo general, y es algo en lo que presto mucha atención, los bares y/o restaurantes presentan una gran problemática con respecto a la acústica de sus locales. Si bien su principal objetivo es ofrecer un servicio de calidad, la comodidad del cliente es primordial, ya sea al momento de querer entablar una conversación, mantener su concentración para poder trabajar de manera remota o simplemente disfrutar en silencio. La inteligibilidad de la palabra y de cualquier sonido generado por la actividad propia del lugar suele verse afectada por reflexiones especulares que se producen en espacios con superficies altamente reflectantes. Paredes, techo, piso, ventanas, puertas y mobiliario se comportan como un espejo que redireccionan el sonido en sentido opuesto generando rebotes de ondas sonoras por todo el ambiente.cEste fenómeno da lugar a un “ruido de fondo” constante, que, aunque a menudo no se identifica claramente, perturba el ambiente de tal manera que dificulta la comunicación fluida y clara entre los presentes. Esta situación afecta no sólo a los clientes, sino también al personal, generando un entorno tenso y probablemente ineficiente. Este tipo de entornos suele provocar que uno no se sienta del todo a gusto sin reconocer la causa exacta, lo que podría llevar a tomar la decisión de no querer regresar y que el “boliche” pierda clientela.

¿Y este problema cómo se soluciona?

La manera correcta de abordar este problema es realizar un tratamiento acústico apropiado para controlar las reflexiones de la sala y mejorar el rendimiento del recinto. Para ello, es necesario entender que no basta con llenar las paredes de paneles fonoabsorbentes. En acústica arquitectónica, se utilizan herramientas de diseño específicas, adaptadas a cada situación en particular. Por lo tanto, es fundamental contratar a profesionales capacitados que trabajen con criterio y sigan todo el procedimiento adecuado, que incluye medición, análisis, elaboración de informes, diagnóstico, propuesta de soluciones y diseño de las herramientas acústicas necesarias, siempre respetando la estética del local, un factor fundamental que sabemos valorar como empresa experimentada en la materia.

¿Qué síntomas produce en las personas el ruido por encima de lo tolerable?

La exposición constante o prolongada a niveles de ruido superiores a los tolerables puede dar lugar a diversos efectos adversos en la salud, tanto a nivel físico como psicológico. Los síntomas más comunes incluyen dolores de cabeza, fatiga auditiva, acúfernos, alteraciones del sueño, aumento de la presión arterial y tensión muscular. En términos psicológicos, el ruido excesivo puede inducir estrés, ansiedad, irritabilidad y dificultades de concentración, lo que incide negativamente en el rendimiento laboral o académico. Con el paso del tiempo, la exposición continua a estos niveles de ruido puede favorecer el desarrollo de trastornos auditivos, enfermedades cardiovasculares e incluso alteraciones psicológicas como la depresión o la ansiedad generalizada. En particular, las personas con Trastorno del Espectro Autista presentan una mayor sensibilidad auditiva. Ruidos molestos o inesperados son sonidos que pueden ser percibidos como extremadamente desagradables o incluso dolorosos, provocando estrés, ansiedad e irritabilidad. Además, la presencia de ruidos excesivos interfiere con la comunicación, dificulta la concentración y puede inducir sobrecargas sensoriales que desencadenan crisis emocionales. La alteración del sueño también se convierte en un problema recurrente, lo que da lugar a fatiga y cambios en el estado de ánimo. Para mitigar estos efectos, se recomienda la creación de ambientes tranquilos, el uso de auriculares con cancelación de ruido y la anticipación de sonidos fuertes mediante avisos o apoyos visuales, promoviendo un entorno más controlado y seguro.

Entonces, ¿qué es lo recomendable?

Con el fin de prevenir efectos nocivos tanto psíquicos como físicos, se recomienda evitar la exposición prolongada a elevados niveles de presión sonora, particularmente aquellos provocados por el uso excesivo y continuo de dispositivos de audio con auriculares, pudiendo generar fatiga auditiva, un fenómeno cada vez más frecuente en la vida cotidiana. En casos donde el ruido proviene de fuentes específicas, como maquinaria industrial o equipos electrónicos ruidosos, una solución efectiva consiste en reubicarlos en áreas menos sensibles, reduciendo así el impacto acústico en zonas de alta concentración o descanso. Alternativamente, se puede optar por reemplazar estos equipos con tecnologías más silenciosas, como maquinaria de bajo impacto sonoro, que ayuda a minimizar el nivel de contaminación acústica. En entornos laborales o educativos, resulta fundamental el descanso para evitar el estrés asociado a la exposición continua a ruidos, favoreciendo la recuperación de los niveles de concentración y a la mejora del bienestar general. Al combinar estas estrategias con la reducción de la duración de la exposición al ruido, se establece un enfoque integral para salvaguardar la salud auditiva y mental de los trabajadores o estudiantes, mitigando de manera efectiva los riesgos derivados de la exposición prolongada al ruido.

¿Cómo se debe proceder ante conflictos entre vecinos por tema de ruidos?

Lo primero es apelar al diálogo, al buen entendimiento entre las partes. Agotada esta instancia, tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en la Provincia de Buenos Aires, es fundamental proceder conforme a la normativa vigente que regula la contaminación acústica y la convivencia urbana para asegurar el cumplimiento de la norma y la relación pacífica entre los vecinos. En caso de que un vecino considere que el ruido excede los límites permitidos, puede realizar una denuncia ante las autoridades competentes o recurrir a profesionales particulares para que realicen las pericias correspondientes. En ambos casos, el proceso incluye la medición de los niveles de ruido con sonómetros certificados, y, de persistir la problemática, se pueden aplicar medidas correctivas como la reubicación de fuentes ruidosas, el aislamiento acústico de los espacios o la posible imposición de multas a los infractores.

Si alguien desea contratar sus servicios, ¿cómo los puede ubicar?

Las vías de comunicación activas para contactarnos son a través del correo electrónico limboacustica@gmail.com y el Whatsapp (+54) 9 11 5966-7383 en donde se brinda todo el asesoramiento necesario para evacuar cualquier tipo de duda con respecto a tratamientos acústicos para locales de actividad comercial, estudios de grabación, salas de conferencia, estudios hogareños, pericias acústicas ante conflictos por ruidos molestos entre vecinos, mediciones de ruido en eventos masivos, habilitaciones de locales de actividad comercial e industrial, etc.