Lunes, 9 de Octubre de 2017

Sé una madre "imperfecta" (y disfrutalo)

Por: VALERIA SCHAPIRA

Cada Día de la Madre, los mensajes en los medios de comunicación parecen estar orientados principalmente a las mamás que integran el cuadro familiar tradicional: padre, madre e hijos. Por cierto, este esquema es solo una de las infinitas posibilidades de familia que se plantean en una sociedad dinámica que, por fortuna, va dando lugar a nuevos modelos que tienen más que ver con elecciones individualidades que con estructuras rígidas.

 

No existe madre perfecta como nada hay perfecto en este mundo: nadie llega a la maternidad con un manual de instrucciones. Todos vamos por la vida haciendo lo mejor que podemos.

 

En este Día de la Madre, algunas reflexiones que pueden ayudar a que te reconcilies con lo que de “imperfecto” hay en tu vida:

 

El amor toma muchas formas. Puede que no hayas podido o no hayas querido tener hijos y, más allá de cualquier presión social, es bueno tener presente que la maternidad es una actitud vital, se hayan tenido niños o no.

 

Quizás las cosas no salieron conforme a tus expectativas: puede que te hayas separado o divorciado, que tu sueño de tener un compañero de vida no se haya concretado, que hayas decidido traer a un niño o adoptarlo sola. Todo está bien, no existe un modelo único. Aquí y ahora, dando amor a cada paso, aún cuando tengas que hacer malabares.

 

Te sentís postergada: los chicos tienen prioridad, las tareas del hogar generan demanda permanentemente y sentís que nunca te toca a vos. Hay momentos en los que pensás que sos el último orejón del tarro. Respirá hondo y regalate un tiempo para eso que hace rato no podés hacer. Te merecés un café con una amiga, ponerte linda, ir al gimnasio,  sentarte en un parque a tomar aire, sentirte deseada. Marcá “tu” espacio en agenda , no postergues esa cita con vos misma.

 

Estás sobreexigida: tu trabajo, la casa y sus vaivenes, los grupos de WhatsApp, las reuniones de padres, los cumpleaños, los regalos de los compañeros de los chicos, los gastos en útiles escolares, tu propia vida sentimental… y la lista continúa. Más aún si existe falta de colaboración o ausencia del padre. Respirá hondo y decidite a barajar y dar de nuevo. Se puede. Date un respiro. Animate a pedir ayuda.

 

Reconciliate con la imperfección. Este día de la madre puede ser el comienzo de muchos cambios positivos.

 

Trabajá la aceptación: reconocer que el equilibrio nunca es total es muy tranquilizador.  Se trata de buscar la armonía en el plano familiar, sentimental y laboral sin enloquecer en el intento. Entender que siempre habrá una pata de la mesa que renguee un poco puede reconciliarte con la sanidad de la imperfección.

 

Armá redes: seguro hay una amiga, vecina o compañera de trabajo que puede darte una mano, aunque sea en el contexto de crisis. Estar al borde del colapso nos enseña que solos no podemos con todo: Superwoman solo existe en la ficción. Recibir ayuda es sanador.

 

Conectá con tu interior: busca unos minutos en tu día reencontrarte con vos misma. Leé textos que te hagan bien antes de ir a dormir, escucha meditaciones en YouTube o música suave que te haga conectar con tu interior. Somos lo que hacemos, lo que comemos, lo que escuchamos.

 

Amate: sólo quien está en armonía consigo, puede tener buenos vínculos. Si estás en pareja, proponete trabajar la amorosidad y reencontrarte en el diálogo. Si estás sola y crees que el amor de pareja es imposible, animate a salir de tu zona de confort. Probá con la nueva app de citas de Match.com, por ejemplo: es el lugar ideal para buscar relaciones serias, a cualquier edad.

 

VALERIA SCHAPIRA   Periodista, experta en relaciones para Match

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