Domingo, 24 de Marzo de 2019

Pido prestado

Por: JACQUELINE RODEGHIERO

Hoy es un día emblemático para nuestro país, tanto o más que cualquier otro que se dijera significativo en la historia y la memoria de este pueblo.

 

NUNCA MÁS fueron las dos palabras con las cuales nuestra sociedad dio un NO rotundo a sucesos aberrantes, vergonzosos, ultrajantes que han transitado no solo 30.000 ciudadanos, sino todos nosotros también, los que llevamos como pesado estigma sobre los hombros la mancha negra de aquellos años.

 

Quizás por eso me siento a escribir lo que en mí se repite como una constante, queremos que NUNCA MÁS.

 

Tristemente, después de décadas hemos construido una democracia que solo nos sirvió para esto que somos hoy, SOMOS TODOS y que quede bien claro, que nadie se lave las manos.

 

Somos una puja perversa de poder, de triunfalismo, de fanatismo, de mediocres, de ventajistas donde el resultado espanta. ¿Qué país resultamos concretamente?.

 

Hemos construido una sociedad que no se espanta frente a nada, nos relatan historias tremendas de hambre, de delincuencia, de abrumadora inseguridad, de falta salud, de ausencia extrema de educación y aceptamos como propia la mediocridad que día a día aumenta aceleradamente prometiendo un futuro cada vez más indignante en todo sentido.

 

Observamos como nuestro semillero de jóvenes profesionales se está yendo a otros países como hace tiempo no ocurría dispuestos a realizar trabajos menores, pero que los dignifique en sus primeros pasos de una vida adulta e independiente.

 

Nos relatan en noticieros la infinidad de casos de corrupción que a diario se denuncian y ya son parte de nuestro patrimonio, un patrimonio que vemos en televisión como un entretenido capitulo de House of Cards.

 

Tragamos día a día una inseguridad que nos hace pensar cada mañana “aun no me tocó” y no hay jueces, ni policía, ni ningún organismo del estado que se siente a resolver responsablemente y progresivamente el asunto.

 

La educación saboteada año tras año, es la única herramienta que nos enseña a discernir, genera modales, normas de convivencia, respeto, abre el abanico de ideas y nos eleva como ciudadanos, entonces en esta verdad, perdemos todo proyecto de crecimiento.

 

Vendemos las tierras por dos pesos pero en dólares, regalamos las riquezas que podrían generar tantos recursos que hoy y en el futuro, regalamos por la abundancia que nos tocó en suerte, total nos confiamos en que hay más.

 

Cada segundo que pasa estamos más lejos de pertenecer a un país que invite a hacer, a proyectar y a expandirse personal y profesionalmente. De verdad, ¿con quien nos compararíamos?

 

Espero no estar siendo fatalista, creo más bien que en esta íntima reflexión hablo por tantos, y entonces pido prestada con absoluto respeto esas dos palabras que son las más tajantes que tiene nuestra sociedad. NUNCA MÁS, porque NUNCA MÁS deberíamos estar dispuestos a soportar este escenario de delincuentes libres, enfermos abandonados, trata de personas, niños, adultos y ancianos con sed y hambre, escuelas vacías de recursos y alumnado, pueblos sin caminos, tráfico y venta de droga absolutamente liberada, políticos obscenos y con los bolsillos repletos de lo que es de todos y de nadie en particular, NUNCA MÁS deberíamos reconocernos en la mediocridad, NUNCA MÁS la vergüenza, NUNCA MÁS POR FAVOR.

 

JACQUELINE RODEGHIERO   Diseñadora

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