Lunes, 8 de Abril de 2019

Palo enjabonado al poder

Por: ARNALDO PAGANETTI

Parecerá una antiguedad: a los argentinos nos gusta jugar al palo enjabonado. Ascendemos, ascendemos, y al final nos caemos. Llegar a la cumbre, es una misión para elegidos. Para colmo, el poste está agrietado y los que miran se nos matan de risa.

 

Ya hubo dos elecciones provinciales – del festival que culminará con las presidenciales de octubre – y en ambas, de caudal electoral modesto, triunfaron las fuerzas del terruño, defensoras de lo local, hastiadas de la puja nacional que se da en el centralismo que desemboca en el embudo de la capital federal. Por algo, el extinto presidente radical, Raúl Alfonsín, una vez confesó en su casa a Humanidad, que debió haberse trasladado “en carpa” a Viedma, para combatir los intereses de una metrópoli, infectada de malas costumbres, por demás contagiosas.

 

En Neuquén, mantuvo el predominio la familia Sapag, del MPN, con Omar Gutiérrez a la cabeza. Defeccionó el kirchnerismo, y los radicales de “Cambiemos” besaron la lona.

 

En Río Negro, ayer nomás, JUNTOS, del “proscripto” Alberto Weretilneck ( proscripto no, simplemente la Corte le impidió presentarse, y finalmente se vio favorecido, porque no entró en la anomia colectiva), impuso por más del 50 por ciento, a la hasta ese momento desconocida docente y ministra de Turismo Arabela Carreras. Una mujer sonriente, dialoguista, amigable, cansada como muchos que los polos facciosos e irreconciliables, estén haciendo destrozos la casa que habitamos.

 

Tantos recursos! Y tantos sufrimientos por la inflación, la carestía de la vida, el desempleo y los relatos salvajes que proliferan entre nosotros.

 

Atención: estos dos tests, demuestran que hay margen para un espacio conciliador, que ayude a tirar a todos para adelante, unidos. No habría que descartar a una figura como Roberto Lavagna, que apuesta al consenso, pero lo hace con debilidad congénita, errores infantiles y rodeado de personas a las que es mejor perder que encontrar.

 

Terminando con Río Negro, el peronismo hocicó y casi Martín Soria se cae del caballo (aunque pone como excusa inaceptable que la Rosada, Marcos Peña y cía, mandaron a votar por Carreras y dejaron a la radical Lorena Matzen, no en la lona, sino fuera del ring).

 

Las pruebas provinciales que sobrevendrán hasta octubre, tendrán las mismas características. Predominio de los oficialismos, rabietas de pueblo chico, aplicación del “voto útil”, miradas de soslayo a los dirigentes nacionales. Estos empezarán a tallar de junio a octubre.

 

Mauricio Macri, con la economía filosa sobre su cabeza, viene mal. Cristina, que no habla por ahora, es alentada sin tapujos a competir por el gurú ecuatoriano Jaime Durán Barba. Nadie tiene la bola de cristal. Ayer, hasta Oscar Parrilli, contra lo que podía esperarse, fue uno de los primeros que saludó desde el Instituto Patria, como lo hicieron también Peña, Rogelio Frigerio…y Macri. Vale todo.

 

No ha llegado el momento del sosiego. Estamos en medio de relatos inconexos. O de la realidad relatada, como nos explica el director de Humanidad. Mientras tanto, el palo enjabonado de la Nación, espera a otro audaz que intente escalarlo. Macri celebra las derrotas de “Cambiemos” con tal que pierda el kirchnerismo…

 

ARNALDO PAGANETTI   Periodista

#359