"No, no tengo tu talle"

(Por Malena Montes) La Ley de Talles obliga a que las marcas deben tener ocho talles de cada prenda, sin embargo eso no se cumple. El no encontrar nuestro talle nos frustra y nos hace perder el autoestima.

Domingo, 19 de Febrero de 2017 - 14:50 hs

Por Malena Montes

 

La Ley de Talles, votada en la Legislatura porteña en 2009, es una gran deuda del Estado que expone su ausencia frente al capital privado. Las marcas deberían ofrecer al menos ocho talles de ropa, pero rara vez tienen hasta el talle 40. Según señaló una encuesta reciente, el cuerpo del argentino promedia el talle “large”. Bienvenidos a un mundo donde las empresas de indumentaria prefieren vender ‘modelos’ de personas antes que productos.

 

El ideal de los ’90-60-90’ es una utopía inexistente y obsoleta, en un mundo donde reina cada vez más la idea de la inclusión. No obstante, las marcas de indumentaria en la Argentina prefieren quedarse con esos modelos de cuerpo imposible y, sobre todo, poco representativos. En ese escenario complicado y elitista, crean su ropa a partir de esas medidas de fantasía, planteando un ideal de belleza inalcanzable. El Estado intenta intervenir dentro del capital privado para garantizar indumentaria para todos, pero es insuficiente.

 

Según la encuesta publicada en 2015 por la ONG AnyBody Argentina –la principal en la lucha por la ley de talles-  el 70% tiene dificultades para encontrar ropa de su talle. En la Ciudad de Buenos Aires es un problema siempre o frecuente para el 68% de la población, casi igual al del nivel nacional.

 

Mientras, otra encuesta de AnyBody indica que apenas el 28% de los argentinos considera que su talle ideal y su talle real coinciden. Es decir que sólo tres de cada diez argentinos se sienten a gusto con su cuerpo, mientras que casi el 80% considera que tiene que hacer dieta.

 

Las estadísticas muestran que cuando una persona busca ropa y no encuentra su talle se frustra, se siente mal con su cuerpo y pierde la autoestima. Lo que no se da cuenta es que son a las empresas a quienes hay que reclamar al menos ocho talles de cada prenda.

 

La idea más fácil para comprender la importancia de una ley de talles nacional es cuestionar por qué siempre se tiene el mismo talle de calzado, sea la marca que sea, y no de ropa. El problema es naturalizar que “dependiendo el lugar” tu talle cambia, cuando deberías ser “M” en Buenos Aires o en Jujuy.

 

En la actualidad, solo seis provincias tienen una ley de talles, con dos dificultades a priori. La primera, que las marcas no están obligadas a adherir a la ley, es ‘opcional’. Así, solo siete de las más de 200 marcas de indumentaria cumple con la medida. La segunda, la ley de talles al ser provincial y no nacional, cambia según el lugar. AnyBody lucha por una única ley de talles a nivel nacional, ya que muchos tienen fábrica en un lugar distinto de donde se comercia y dificulta el cumplimiento del estatuto.

 

Por otra parte, el gran problema de la ley de talles promulgada por la Legislatura es que se basa en las medidas corporales normalizadas en las Normas IRAM de la serie 75300. Dichas normas son universales y no se adaptan exactamente al cuerpo de los argentinos.

 

Para buscar las medidas más reales posibles, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), junto con el INADI, está llevando adelante el primer censo corporal del país. Se realiza por medio de un escáner 3D, que toma hasta 400 medidas por persona. Los primeros resultados del estudio demostraron que el biotipo del cuerpo de los argentinos es el talle “large”, es decir, tenemos cuerpos grandes, que para las mujeres de entre 20 y 24 años se traduce en 1,60 metros de altura y más de 60 kilos de peso y para los hombres de esa misma edad en 1,74 metros y 74,4 kilos.

 

La lógica indica que si la media del argentino es el talle “large” entonces debería llamarse “medium”. Pero la idea de las marcas de vender paradigmas de belleza antes que indumentaria es aún más fuerte, en especial en el rubro de indumentaria femenina.

 

En un contexto de lucha por la soberanía del cuerpo de la mujer –Tetazo, Ni Una Menos, Paro Internacional – la idea de las marcas de obligarte a entrar en un talle que no sos resulta violento y esclavizante. Todos tenemos derecho a comprar ropa que nos entre, y el Estado debe intervenir para garantizarlo.

 

DENUNCIA DE UNA MODELO XL

 

La modelo “plus size” Brenda Mato denunció el mismo día del tetazo que no consigue ropa de su talle. Gracias a su reclamo, la Defensoría del Pueblo emitió un comunicado donde aseguró “hacer un relevamiento sobre el cumplimiento de la Ley”. 

 

#2197