Sábado, 1 de Diciembre de 2018

Menos balas, menos testosterona

Por: PARTIDO CIUDADANOS DE CHILE

Son siglos de fracaso con el pueblo mapuche. Son incluso décadas en democracia donde no se han logrado soluciones y pareciera que cuando repetimos una y otra vez, la violencia sólo trae más violencia, es justo cuando la complejidad del conflicto hoy se ha acentuado y no parece tener fin.

 

Creemos que llegó la hora en que las mujeres asumamos un rol en el diálogo para la integración con el pueblo mapuche, por cierto, matriarcal. Habilidades de empatía, conciliación, atención y respeto, han estado ausentes y son las que hoy se necesitan. Olvidarse que esto no es una “pacificación”, que por cierto la historia demuestra que no lo fue, sino que ir en la búsqueda de acuerdos. Creemos firmemente que el camino de la represión y comandos Jungla sólo nos lleva a llegar al punto cero en el que hoy estamos, en donde se anhelan caminos diferentes. Para que un proceso de paz sea exitoso, es necesario sentarse a la mesa sin complejos y sin pre-condiciones apuntando a un histórico punto final. Para ello es fundamental la participación inclusiva de las mujeres, eternas postergadas en todos los conflictos.

 

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Los estudios sobre la resolución de conflictos hoy en día apuntan a dos cosas: inclusión y enfoque de derechos por un lado y enfoque de género por otro. La resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, “Insta a los Estados miembros a velar por que aumente la representación de la mujer en todos los niveles de adopción de decisiones de las instituciones y mecanismos nacionales regionales e internacionales para la prevención, la gestión y la solución de conflictos” y “Pide a todos los que participen en la negociación y aplicación de acuerdos de paz que adopten una perspectiva de género”.  Es por esta razón, que si bien, se reconoce el esfuerzo por equiparar las desigualdades que existen en cuanto a las brechas de género, todavía quedan espacios donde las mujeres han sido históricamente desplazadas como lo es en el caso de la resolución de conflictos y en específico el conflicto en la Araucanía chilena.

 

La sociedad moderna está obsesionada con el crecimiento económico y ese no puede ser el foco central del Plan Impulso Araucanía, promovido el presidente chileno Sebastián Piñera. ¿De qué sirve un sirve un desarrollo económico si no se puede disfrutar la paz? Rescatamos de este plan los esfuerzos de germen de diálogo iniciados por el ministro de Desarrollo Social Alfredo Moreno. Las mujeres de Ciudadanos nos ponemos a disposición para trabajar en esa vía.

 

Sabemos que estamos en deuda. Debemos estar abiertos a hacer concesiones por una solución definitiva. Concesiones en todos los niveles. De representación de cuotas mapuches, de integración, de reconocer su pre-existencia y autodeterminación, de garantizar derechos territoriales, sociales y culturales. Mujeres y hombres debemos actuar en conjunto porque ha quedado demostrado que las soluciones que han dado nuestros mandatarios y actores políticos tradicionales no han tenido buenos resultados. Darle oportunidad a las distintas voces de valiosas mujeres que participan activamente en la política, así como también otorgarles mayor relevancia a las representantes del pueblo mapuche es una necesidad imperiosa si es que buscamos darle un enfoque mucho más humano y conciliador al conflicto histórico que hasta hoy no encuentra solución plausible.

 

IGNACIA GÓMEZ, PAOLA CABEZAS Y JAVIERA ARIAS   Partido Ciudadanos de Chile

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