Lunes, 6 de Mayo de 2019

Lo que no queremos para un pueblo que vive en democracia

Por: ELENA CARMELICH

Lo que sucedió estos dos días en Venezuela llamada la “Operación libertad” nos ayuda a reflexionar y sobre todo a ver con nuestros ojos lo que no queremos para un pueblo y una nación libre que vive en democracia. La imagen de esa tanqueta pasando por encima a manifestantes que fueron a expresarse y a pedir el cese de usurpación de un régimen dictatorial, se hizo viral y recorrió todas las redes y medios de comunicación del mundo. Luego escuchamos al embajador de Venezuela ante la ONU diciendo con total cinismo que ese hecho se debe haber tratado un error o un accidente. Peor aún fue escuchar al expresidente uruguayo José Mujica (quien él mismo fuera detenido y torturado por una dictadura en su país) decir como recomendación: “no hay que ponerse delante de una tanqueta”. Es inaceptable este tipo de defensas, de cinismo. ¿Cómo es? ¿Si la dictadura es de los militares está mal, pero si es de un amigo ideológico hay que defenderla como sea? ¿justificando cualquier cosa? Uno puede entender y respetar cualquier ideología, pero el límite son los derechos humanos, la convivencia pacífica y el respeto por la democracia, por la cual tanto se luchó en Latinoamérica.

 

Para resumir lo que sucede en Venezuela, es un “gobierno” diciendo que es “legitimo” porque ha sido electo en “elecciones”. Ahora aclaremos las comillas. No puede ser “gobierno” quien ha fraguado las elecciones, que ha perseguido y encarcelado a la oposición, que luego ha disuelto la Asamblea Nacional, órgano legislativo, (lo que en Argentina es el Congreso) y no obstante eso, crearon otra Asamblea llamada con otro nombre para deslegitimar la anterior. Un “gobierno” que militarizó la policía, que permite el actuar de milicias parapoliciales y no transmite ni emite ningún medio de comunicación opositor. Por lo tanto, nada de lo anterior es legitimo. En términos de Max Weber (filosofo alemán) un gobierno o líder es legitimo cuando la otra parte acepta ese liderazgo. Demás esta aclarar que en un Gobierno legitimo, debería haber elecciones periódicas y libres, libertad de prensa y expresión y garantías sobre los derechos humanos.  Nada de esto sucede en Venezuela.

 

Luego de haber resumido los últimos hechos en Venezuela, como miembro de la Red de Mujeres Humanistas en Latinoamérica, no quiero dejar pasar por alto la experiencia que viví hace dos meses y que hoy recuerdo tan cercana. En marzo de 2019 nos reunimos en Colonia del Sacramento República Oriental del Uruguay, más de 20 mujeres de toda América Latina involucradas y participando activamente en la política de nuestros respectivos países. Entre las participantes asistieron dos mujeres, profesionales y activistas políticas venezolanas que expusieron la realidad que vive ese país. Nos contaron con el máximo detalle cada situación que han vivido, sus familiares, sus amigos, sus compañeros. Fue desgarrador escuchar y ver en primera persona las imágenes que nos compartieron, no encuentro las palabras para describirlas y tampoco serían agradables de leer. La peor, una mujer policía se saco su casco para usarlo de machete y pegarle en la cabeza a otra mujer que ya estaba en el piso agonizando. Todo allá es mucho mas cruel de lo que vemos en los medios cada tanto. Y no es solo Caracas es en muchas ciudades. Nos mostraron muchas imágenes similares a la de la tanqueta que vimos ayer. Hace años que ellas ven y viven a diario esas situaciones. Por supuesto que en el auditorio no volaba una mosca, el silencio era aterrador por lo que estábamos viendo.

 

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Mujeres y niños golpeados ferozmente por esa policía militarizada, mujeres que han muerto, hijos que ya no están y otros con mejor destino que han podido conseguir dinero e irse a otro país. Acaso no nos llama la atención ver que cada vez son mas los venezolanos que están aquí, familias enteras, trabajando estudiando. ¿Se van simplemente porque quisieron hacer una experiencia en e exterior? Dejemos el cinismo. Conozco muchos y muchas venezolanos y venezolanas que han tenido que dejar todo, vender sus casas, autos, dejar su familia, traer a sus niños para intentar rearmar una vida.

 

Allí cada vez que se organiza una charla, un debate, un encuentro político el pensar distinto no esta permitido. La difícil situación para quienes expresan sus ideas políticas en un régimen inspirado por la violencia y la falta total de democracia, la viven todos los días.

 

En sus relatos Alicia y Camila (seudónimos que utilizo para no develar su identidad y comprometerlas). Hicieron hincapié en que las mujeres no están exentas de las brutales golpizas que reciben por parte de la Guardia Nacional (armada que responde a Maduro) y que son las mismas mujeres de las fuerzas las que imparten violencia sobre otras mujeres civiles. Estas civiles, mujeres comunes, son las que día a día luchan y militan por el cese de la ocupación de poder por parte de este régimen en Venezuela, son las que cumplirán un rol fundamental en la futura reconstrucción de una sociedad libre, democrática y pacífica. 

 

Al haber terminado ese encuentro, consideramos que siendo todas activistas en nuestros países no podíamos quedarnos calladas. Por esta razón es que las mujeres de esta Red realizamos una proclama, repudiando este régimen y ofreciendo la total sororidad y solidaridad con todas las mujeres que luchan día a día por sus familias y con todos los ciudadanos de Venezuela. Entre las frases se destacan: “el apoyo y compromiso en la recuperación de la democracia y plena vigencia de los derechos humanos”, “ofreciendo acompañamiento en esta lucha y ofreciendo nuestras naciones de Latinoamérica para darles un hogar” “proclamamos por el cese de la usurpación, que avance la transición hacia la democracia y elecciones libres”. Cierra el texto reclamando por la liberación de las 89 mujeres venezolanas encerradas por expresarse en contra del régimen.

 

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Este encuentro fue el segundo que se realizó, con apoyo de la Fundación Konrad Adenauer, donde se discutió sobre el rol y situación de la mujer en cada uno de sus países, las problemáticas y los avances sobre políticas públicas de género que se van dando en la región. El objetivo de estos encuentros es intercambiar visiones, abordajes y experiencias exitosas para lograr más oportunidades de participación de las mujeres en la política y en los ámbitos de poder y toma de decisiones; y sobre todo igualdad de condiciones en los ámbitos donde las mujeres participan.

 

Entre las participantes estuvieron, Carolina Goic, Senadora por la Republica de Chile, Cornelia Schmidt-Liermann Diputada Nacional de Argentina, Georgina Arrua Senadora por la Republica de Paraguay, Patricia Enriquez Senadora de Ecuador, Leonor Osorio Diputada Nacional de Honduras, Betsy Rojas periodista de Costa Rica y Beatriz Argimón presidenta del Partido Nacional de Uruguay, entre otras.

 

Cabe destacar que esta proclama se puede dar a conocer recién ahora que las participantes venezolanas han podido retornar a su país sin inconvenientes, lo que muestra a las claras una necesidad imperiosa de retomar el estado de derecho, la democracia, los derechos políticos y el respeto por los derechos humanos.

 

ELENA CARMELICH   Politóloga. Docente de la UBA. Miembro de la Red de Mujeres Humanistas por Latinoamérica. Miembro del grupo joven del CARI.

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