Martes, 21 de Abril de 2009

Lejos del cargo, cerca de la ciudad

Por: POR ANGELES CASTRO

 

     No ha concluido en la ciudad la era Michetti. Si bien no faltaron anoche quienes especularan que, con su partida al Congreso, Gabriela Michetti y los funcionarios que le responden perderían poder dentro del gobierno porteño, fueron más quienes observaron que, en realidad, alejada de los contratiempos de la gestión, ella tendrá más libertad y más peso para acompañar a Mauricio Macri en la toma de decisiones tanto en materia política como en la administración de la Capital.

     En este último plano, lo primero que deberán hacer los equipos de Macri tras la renuncia de la vicejefa porteña será definir quién se ocupará de supervisar los programas y áreas de gobierno que, hasta ayer, dependían de Michetti: la Subsecretaría de Derechos Humanos, la Comisión para la Plena Integración de las Personas con Necesidades Especiales (Copine), el proyecto Puertas del Bicentenario y el Consejo de Planeamiento Estratégico, entre otros.

     Anoche, se adelantó que esos organismos quedarían dentro de la órbita del secretario general de gobierno, Marcos Peña, a quien muchos mencionan como aliado de la ahora ex vicejefa. Algunos otros podrían pasar a la esfera del jefe de gabinete, Horacio Rodríguez Larreta. En ninguno de los casos, en principio, estos cambios complicarían el desarrollo de las áreas en cuestión, luego de la tensión habitual al comienzo de todo reacomodamiento.

    Por haber estado Rodríguez Larreta históricamente enfrentado con Michetti por ganar espacios dentro de Pro y dentro del organigrama del gobierno porteño, algunas voces del espectro político señalaron ayer, al conocerse la dimisión, que el funcionario tendría a partir de ahora vía libre para crecer dentro de la estructura, en desmedro de la gente que responde a Michetti.

Menos desgaste
     Pero otras versiones auguraban todo lo contrario. Alejada de la gestión, o sea, del tiempo que demanda y de los problemas que genera la instrumentación de una u otra medida, Michetti tendrá mayores posibilidades de acompañar a Macri en el análisis y las definiciones sobre la acción de gobierno y el futuro político de Pro. Según esta visión, sobre la base de la confianza que Macri deposita en ella, la ex funcionaria tendrá margen para actuar más como una dirigente planificadora que como una administradora.

    "Gabriela va a estar más presente que nunca en la mesa chica de las decisiones", anticipaban ayer allegados a ambos.

     No resulta un dato menor para la nueva etapa que emprende Michetti el hecho de que, con el lanzamiento al Congreso Nacional, simbólicamente habrá quedado como ajena a la gestión de gobierno y, por lo tanto, sólo será blanco de las críticas opositoras como tiro por elevación a Macri y no por los errores que ella pudiera cometer durante su desempeño.

     Permanecer lejos de los errores de esta administración ayudará al plan de Michetti en el mediano plazo: ser jefa de gobierno en 2011, candidatura que podrá pelear dentro de su espacio político gracias al amplio caudal de votos -esta vez propios y no en una fórmula con Macri- que podría conseguir en junio. La era Michetti aún no ha concluido.

Fuente: La Nación/ Política

 

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