Jueves, 16 de Mayo de 2019

Cristina fue al PJ y propuso cumbre de gobernadores

Por: ARNALDO PAGANETTI

Sucede que en las últimas horas, mientras Cristina Kirchner ocupó por sorpresa, después de 16 años, la centralidad en la sede del Partido Justicialista (PJ), el cordobés Juan Schiaretti, reelecto el domingo con el 54 por ciento de los votos como gobernador, hizo “olé”diciendo: “no soy el dueño ni el macho alfa de Alternativa Federal (AF)”.

 

AF es el sector desde donde pretenden catapultarse, entre otros, Sergio Massa y el mandatario de Salta, Juan Manuel Urtubey. Y es el mismo que coquetea con el ex ministro Roberto Lavagna, quien apuesta a un consenso (sin Macri ni Cristina) con radicales disidentes y socialistas, por ahora sin internas.

 

En el peronismo, cuando se olfatea que el poder está cerca, predomina el pragmatismo. Sin falsos pudores. Se hace caso omiso al acercamiento y la colaboración de dirigentes como Miguel Pichetto y Urtubey al ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Y se deja en último plano (puede observarse en la foto destacada de esta nota) a Daniel Scioli, quien hace del diálogo con todos un culto. Piedra libre para Daniel, parece decir esa instantánea.

 

Desde la Rosada se admitió que existe “malestar” entre la población por la crisis económica. Lo puso en palabras el filósofo y asesor presidencial Alejandro Rozitchner, quien en el programa de cable que conduce Diego Sehinkman, ratificó el rumbo y la integración de Cambiemos (con la UCR adentro y la posibilidad de ampliarse a sectores peronistas opositores).

 

“Mauricio (Macri) está haciendo una revolución y ganará las elecciones”, afirmó Rozitchner, quien le pegó duro “a las patotas y a la corrupción”, igual que a los que “se niegan a proceder con la verdad”. La verdad parece tener varias aristas. Según Rozitchner, el Plan V es un invento del periodismo.

 

Las conclusiones de la reunión en la sede del PJ, encabezada por su titular, el sanjuanino José Luis Gioja, son según recogió Humanidad, las siguientes:

 

La única oradora fue Cristina, quien habló durante 50 minutos y alentó la formación de un frente patriótico opositor, a partir de un entendimiento, este mes, con todos los gobernadores peronistas y fuerzas aliadas. No proclamó su candidatura y se puso a disposición para “jugar donde le toque”. Pero no dejó ninguna duda que será protagonista principal en la urdimbre electoral. La Corte Suprema, ayer le dio una mano y pospuso, con un tecnicismo, el comienzo de un juicio oral previsto para la semana próxima.

 

Asistieron tres mandatarios, Lucía Corpacci (Catamarca), Gildo Insfrán(Formosa) y Rosana Bertone (Tierra del Fuego). Adhirió Juan Manzur(Tucumán) y más confusamente Alberto Rodríguez Saá (San Luis). Los demás deberán ir pronunciándose, entre ellos el nuevo árbitro Schiaretti.

 

Hubo acuerdo para “detener en el Senado” más nombramientos de jueces nacionales y federales. En los últimos meses, se consignó que con el apoyo de la bancada de Pichetto, se aprobaron “unos 70, enviados por el PEN, como si fueran tarros de dulce de leche”. Un cristinista recordó que cuando renunció Eugenio Zaffaroni a la Corte, no se designó reemplazante, atento al pedido de la entonces oposición.

 

Se buscará un acuerdo amplio, en el que estén Massa y Schiaretti, el hombre peronista con mayor poder territorial, quien manifestó que todavía “hay tiempo”. Poco. En dos semanas, deberá proclamarse una fórmula y, si no es posible, dirimirse la cuestión en una gran Primaria Abierta Simultánea y Obligatoria (PASO).

 

Se consideró que al formalizarse el encuentro en la sede central partidaria, se salteó “la encerrona” de los 10 puntos presentados por Macri y las respuestas nonatas de Lavagna y Scioli. El diálogo comenzará – se informó a Humanidad – el día después de las elecciones, cuando se verifique la legitimidad de cada uno en las urnas.

 

No “hay margen para pequeñeces”, se indicó. Los gestos de Cristina van dirigidos también en una sola dirección. No recibió a las autoridades del PJ en el Instituto Patria. Humildemente (!¡), se trasladó hasta Matheu y Rivadavia, el marco institucional para “construir la unidad” y empezar a definir nombres.

 

Hubo presencias relevantes y silenciosas. Hugo Moyano, por caso. Y ausencia de dos de sus detractores, Antonio Caló, de la UOM y Héctor Daer, de Sanidad. Éste último, secretario general de la menguada CGT, convocó un paro para el 29 de mayo. Sobre llovido, mojado. El FMI no estaba en desconocimiento de esta novedad. Tampoco, de la recorrida del ex ministro K Axel Kicillof, por Washington.

 

ARNALDO PAGANETTI   Periodista

#375