5 momentos cotidianos donde hay violencia machista y no sabías

(Por Malena Montes) No importa tu género, tu historia, tu nacionalidad ni tu orientación sexual. La violencia machista daña y retrasa a todos.

Jueves, 8 de Febrero de 2018 - 17:27 hs

Por Malena Montes

 

MUNDO LABORAL

 

Una mujer gana entre 64 y 90 por ciento menos que un hombre en el mismo puesto. Esto es una tendencia mundial que se da en todos los ámbitos laborales, cualquiera sea la tarea a desarrollar, y se debe a la desvalorización de la capacidad de la mujer, por el simple hecho de serlo. Así lo reveló un informe de la ONU, además de numerosos estudios.

 

No obstante, en el mundo de los hombres hay trabajos llamados “de fuerza” donde el machismo rige en todos los niveles: los varones no pueden faltar por enfermedad (eso demuestra “debilidad”) ni pueden quejarse o decir “no puedo” (eso es “de mujer”). Estos trabajos por lo general presentan pésimas condiciones laborales y no existe ningún tipo de precaución laboral. Estamos hablando de las tareas relacionadas con la construcción, el petróleo, carga y descarga en puertos, entre otros.

 

Asimismo, existe una lista infinita de trabajos que se piensa como “de mujeres” o “de hombres”. Es raro encontrar una mujer que maneje un colectivo, subte o taxi. Y, por otra parte, es extraño encontrar a un hombre que trabaje en el cuidado de niños. Esto sucede porque el patriarcado considera que hay trabajos según el sexo, cuando todos deberían tener las mismas oportunidades.

 

CRIANZA DE NIÑOS

 

Este aspecto es uno de los más cuestionados por quienes deciden tener hijos, ya que contempla el descanso de la mujer pero sin ayuda de los hombres. Es decir, de los 90 días que tiene legalmente una mujer de licencia por embarazo, el hombre solo cuenta con dos días, lo que hace que no pueda ayudar a la reciente madre con una criatura recién nacida.

 

En el caso del padre, se trata encima de días corridos, con lo cual si el bebé nace un fin de semana, directamente la licencia es nula.

 

Se suma también la necesidad de la madre de amamantar a su hijo al menos durante los primeros seis meses de vida, como recomienda la Organización Mundial de la Salud. Por lo cual los lugares de trabajo deberían contar con un área para que las madres puedan alimentar a sus hijos.

 

Otra desigualdad a la hora de tener hijos son las guarderías o salas maternales en los lugares de trabajo, que según un reciente fallo del 16 de febrero de este año de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal, todas las empresas deberán cumplir.

 

LEY DE TALLES

 

Tanto varones como mujeres sufren en la Argentina el problema de no conseguir ropa de su talle. Existe una ley, pero no se aplica. Las marcas prefieren vender modelos imposibles mientras el Estado mira para otro lado.

 

Según una encuesta de AnyBody, la ONG que lucha porque se respete la ley de talles -que obliga a las marcas a tener al menos ocho talles distintos de prenda-, el 70% de los argentinos tiene problemas para conseguir su talle.

 

MUNDO ESTUDIANTIL

 

La escuela es el primer lugar donde el niño socializa, donde el cual desde los seis años, tanto niñas y niños, aprenderán a jugar las reglas del patriarcado.

 

Las mujeres son constantemente castigadas por su ropa. Ello se da en especial en los colegios privados, donde el largo de la pollera y de su pelo se contempla en las reglas de la institución. En los colegios públicos también sucede, como fue el caso del colegio de Caballito que protestó en pollera -tanto hombres como mujeres- en contra de su código de vestimenta, regido bajo el concepto de que las mujeres “no provoquen a los hombres”.

 

En el colegio y en la facultad, los hombres también sufren las consecuencias de vivir en un mundo patriarcal. Si bien tienen mayores privilegios que las mujeres a nivel mundial -mayor acceso a la educación, mejor salario, decisión sobre su cuerpo, etc- también son víctimas del machismo.

 

Así, sucede en varias aulas escolares que un varón no puede ir al baño cuando lo necesita, mientras que la mujer sí, porque se la considera “débil”. "Esta injusticia se soluciona, de todas maneras, cuando un hombre tiene mayores posibilidades de hablar durante la clase que una mujer", según el sociólogo Pierre Bordieu. Es decir, preferible que vayan al baño antes que hablen.

 

DEPORTES

 

La desigualdad también llega en la forma en cómo nos recreamos, porque el patriarcado está en absolutamente todos nuestros aspectos de la vida.

 

La organización Grow, especialista en Género y Trabajo, creó un Observatorio de Género durante los últimos Juegos Olímpicos de Río 2016 que se desarrolló entre el 5 y el 21 de agosto de 2016.

 

En la web, Grow manifiesta su preocupación sobre este tema diciendo: “(…) hay poca participación femenina y la que hay no garantiza que no sean estereotipadas por género, percibidas como objetos deseables con atención en su vestimenta, desvalorizadas por la prensa, por los organizadores y por la publicidad inclusive en deportes en los que logran mayor cantidad de medallas que sus colegas masculinos, o retribuidas con menores montos salariales o de financiación, entre otras manifestaciones del problema”.

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